Agosto 2022

 04/08/2022

NOTICIA

La República Popular de China (RPCh) anunció la realización de maniobras militares alrededor de la Republica China (Taiwán) entre el 04/08/ y el 07/08/2022.

 

Nueva etapa en la relaciones entre la República Popular de China y la República China (Taiwán) y EEUU a Partir del 03/08/2022.


La República de China (Taiwán), no tiene ningún reconocimiento internacional como tal, incluido EEUU. Su constitución es un anacronismo que se erige en representante de toda China, incluso en su Artículo 26 que trata sobre los delegados a la Asamblea Nacional, en los apartados: 2 y 3, establece representantes espaciales para Mongolia, y Tíbet.

2. Los delegados que representen a Mongolia serán elegidos sobre la base de cuatro para cada Liga y uno por cada Banner Especial;

3. El número de delegados que se elegirán del Tíbet será determinado por ley;

Taiwán es una región sin una constitución valida, y sus representantes electos la ignoran, sin embargo, la visita oficial de la Presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Nancy Pelosi, a Taipei y su reunión con los representantes de la isla sin que el gobierno estadounidense lo desautorizara, supuso de facto  un reconocimiento por parte de EEUU de esta anacrónica república.

Así lo interpretaron las autoridades Chinas, tras años de llamamientos a los sucesivos gobiernos de EEUU de que cesaran en sus injerencias en Taiwán, y se apegaran a los acuerdos suscritos con China del reconocimiento de una Sola China, cuyo gobierno constitucional y legítimo es el de la RPCh.

No obstante, la administración demócrata estadounidense ha forzado desde su llegada al gobierno sus injerencias en la política de Taiwán. La visita oficial de una de las máximas representantes de EEUU, ha supuesto para China cruzar una línea roja que no está dispuesta a admitir.

Al término de la visita de Nancy Pelosi a Taiwán, el Ejército Popular de la RPCh a iniciado una serie de maniobras militares para un control total del perímetro de la isla entre el 04/08/ y 07/08/2022.

 


Fuente: Xinhua. Elaboración propia

EEUU, con sus acciones injerencistas en progresión ascendente, ha estado probando el grado real de determinación de China para enfrentarse a EEUU. Hasta ahora, en el asunto de Taiwán, la respuesta china ha sido solo verbal, cuestión que a los dirigentes estadounidenses les parecía un signo de debilidad maquillada con retórica.

La visita de Pelosi ha sido la última vuelta de tuerca, y la relación de China con EEUU ha entrado en una nueva fase, en la que la cuestión de Taiwán estará excluida por completo.

De momento no se ha producido ningún incidente armado, y EEUU y las autoridades actuales de Taiwán, han parado todas sus actividades militares áreas y marítimas en torno a Taiwán, puesto que son conscientes de que China está esperando cualquier error para iniciar una confrontación armada que ponga fin de una vez por todas el acoso estadounidense.

El bloqueo militar a la isla sin respuesta militar muestra a China que EEUU no está preparado para la confrontación y, por ello, tras las maniobras militares, China seguirá ejerciendo un control aéreo y marítimo sobre la isla para siempre.

EEUU en sus relaciones con China y con Rusia está llegando a su techo. Desde un punto de vista cortoplacista se puede pensar que EEUU tiene poco que ganar con el enfrentamiento con China y Rusia, pero existen dirigentes en EEUU que piensan que la confrontación desde el punto de vista estratégico de rendir a estas dos potencias viene incluso con retraso, pues el poderío de China y Rusia aumentan con el paso del tiempo, y la espera solo aumenta la desventaja estadounidense.

Primero con Rusia, ahora con China, y contra ambos a la vez,  EEUU continuará en la misma línea, es difícil predecir cuanto tiempo, tal vez hasta que la mayoría de la ciudadanía estadounidense y occidental cambie su punto de vista neocolonial de supremacía política global que le otorga el derecho a regir el destino de otras naciones, y que ahora lo perpetúa una gerontocracia política en EEUU.

Las relaciones internacionales han entrado en una etapa de reinicio de lineamientos más activos, entre el mundo occidental liderado por EEUU, y los BRICS y la mayoría de los países en desarrollo que, tras la parálisis económica occidental, se irán inclinando hacia una relación más estrecha con los países emergentes que progresivamente aumentan su participación en el PIB mundial.

Julio 2022

 17/07/2022

NOTICIA.

El 16/07/2022, en una conferencia de la Fundación Ditchley, el ex primer ministro británico Tony Blair afirmó que la crisis ucraniana ha causado cambios mundiales. "La era del dominio político y económico de Occidente puede estar llegando a su fin debido al ataque de Rusia a Ucrania y al ascenso de China como la "segunda superpotencia" del mundo. Los países occidentales deberían aumentar los presupuestos militares, así como establecer relaciones con los países en desarrollo.

Nada es para siempre

Tony Blair afirma como una prioridad de Occidente que debe establecer relaciones con los países en desarrollo, sin embargo, cuando se refiere a China lo contempla como una amenaza, siendo China un país en desarrollo con 10.500$ de renta per capita y una población de 1.450 millones de habitantes. El resto de países en desarrollo concentran una población de más de 5.000 millones de habitantes, en el caso de que tuvieran un avance económico soberano, qué opinión le podría merecer a Tony Blair. Tal vez, Tony Blair lo que propone para Occidente son unas relaciones con los países en desarrollo pero siempre y cuando estén subordinados a la tutela de Occidente, cuestión que China y otros países como Irán o Venezuela,  países también en desarrollo, no están dispuestos a aceptar.

Tony Blair también advierte "Los países occidentales deberían aumentar los presupuestos militares"; la pregunta es ¿para qué?, ¿para establecer las relaciones con los países en desarrollo mediante el garrote militar? ¿acaso no es suficiente el gasto militar de la OTAN, con un presupuesto militar equivalente al 50% del total del gasto militar mundial?. ¿O en el caso de EEUU, que tiene el 4,3% población mundial y el 37,9% del presupuesto militar mundial?.

Gastos militares 2021

Ámbito

Gasto militar ($)

(%)

Población

 $ Per
capita

MUNDIAL

2.113.000.000.000

 

7.793.680.059

271

EEUU

801.000.000.000

37,9

331.471.500

2.416

CHINA

293.000.000.000

13,9

1.439.935.000

203

RUSIA

65.900.000.000

3,1

145.931.800

452

Resto Mundial

953.100.000.000

45,1

5.876.341.759

162

 

 

 

 

 

OTAN

1.048.511.000.000

49,6

 

 

CHINA

293.000.000.000

13,9

 

 

RUSIA

65.900.000.000

3,1

 

 

Resto Mundial

689.611.000.000

32,6

Fuente: Instituto Internacional para la Paz de Estocolmo. Elaboración propia.

Cuando, por parte de los intelectuales del establiments occidental, como es el caso de Tony Blair, partidarios de la ideología de la dominación global neocolonial, heredera histórica de la secular ideología colonial occidental, se pierde la capacidad de análisis de los cambios globales, se corre el riesgo de que las élites dirigentes occidentales se enroquen en un camino de decisiones irresponsables  fruto de su nerviosismo, que solo pueden traer sufrimiento a la humanidad en la prolongación de la agonía de su declive.

---------

El auge de los BRICS y la disminución relativa del peso del G7 en la economía mundial, no sólo es un cambio económico sino que implica un cambio en las relaciones económicas internacionales, particularmente entre las naciones en desarrollo y las naciones desarrolladas.

En el modelo neoliberal (1973-2008), el G7 concentraba el PIB mundial y el consumo. En el comercio internacional, las élites de los países en desarrollo solamente tenían su fuente de ingresos económicos como suministradores de materias primas. Estas élites oligárquicas estaban unidas y uncidas a las oligarquías financieras occidentales, ello conformaba la estructura económica neoliberal y neocolonial. Cuando en las naciones en desarrollo accedían al gobierno partidos que representaban a las clases populares, las oligarquías dirigidas por EEUU recurrían al golpe de Estado.

Pero desde la crisis del 2008, las relaciones económicas internacionales están cambiando. El modelo económico neoliberal se ha estancado, el desarrollo de las fuerzas productivas mundiales se está produciendo con la emergencia de nuevos centros económicos particularmente en Asia con China como la potencia más pujante. En esta nueva realidad, ya no son solo los gobiernos populares de los países en desarrollo, denostados por el G7, los que se inclinan ha establecer relaciones económicas con estos nuevos centros económicos, sino incluso gobiernos que responden a intereses oligárquicos también están estrechando sus relaciones con los mismos, tal es el caso del gobierno derechista de Bolsonaro en Brasil, donde los grandes terratenientes no pueden prescindir de los fosfatos rusos para el abono de sus tierras y ambas naciones en contra de la opinión de la clase financiera occidental, estrechan sus relaciones.

El diez por ciento de la población mundial de las sociedades desarrolladas que ha venido concentrando el ochenta por ciento de la demanda económica efectiva mundial y daba todo el poder económico mundial al G7, está siendo relegada por el auge de los países emergentes, de tal manera que, el desarrollo de los países en desarrollo, significa el declive económico de Occidente que, por otra parte, ya no tiene capacidad para iniciar una nueva fase de acumulación de capital basado en la elevación del consumo de ese diez por ciento de la población mundial, cuestión que se intentó y fracasó en la crisis inmobiliaria y financiera del 2008.

En el futuro, las sociedades desarrolladas seguirán concentrando una parte importante de la economía mundial pero su crecimiento, ante la imposibilidad de reiniciar un nuevo ciclo de cosumo, será casi plano, y el peso relativo en el conjunto mundial ira decreciendo. Serán las naciones que lideran el crecimiento global quienes determinen la marcha de la economía mundial.

Sin embargo, el G7 no está dispuesto a aceptar los cambios geoeconómicos globales. Hasta ahora, cualquier intento de cuestionar su preponderancia económica, política y militar global por naciones rebeldes a sus dictados han sido castigadas por medios económicos y militares.

En el plano económico mediante sanciones consistentes en el bloqueó de la venta de sus recursos en los mercados del G7 (hasta ahora, los principales demandantes mundiales de materias primas), y en el plano militar a las naciones que consideraban a priori de fácil victoria militar, arruinándolas económicamente por medio de la guerra, como han sido los casos de Afganistán, Libia y Siria

Sin embargo, en la segunda década del presente siglo el G7 no ha podido evitar su declive económico y a su vez tampoco ha podido impedir el auge de los países emergentes particularmente de Rusia y China.

China y Rusia constituyen dos potencias soberanas partidarias de un modelo de desarrollo global compartido entre todas las naciones del mundo y, por ello, opuestas al modelo neocolonial de prevalencia del poder omnímodo de unas pocas naciones (G7).

La política de contención del G7 sobre Rusia y China se ha acentuado en los últimos años.

La anterior administración estadounidense con Donald Trump como presidente, puso su centro en China, mediante la imposición de aranceles a gran parte de sus productos de exportación a EEUU, y restricciones para la adquisición de componentes tecnológicos importantes para la economía china.

Las mismas no han tenido el efecto deseado de doblegar a China, pero han servido a China para comprobar que su talón de Aquiles es su excesiva dependencia de los mercados del G7, y por ello lentamente ha ido girando su economía a un incremento del consumo interno y la proyección hacia el desarrollo de las naciones en desarrollo, mediante iniciativas de colaboración con organizaciones de estos países como: China-CELAC; China-África, y la promoción de la interconectividad de las naciones asiáticas en el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda.

Con la llegada de la administración demócrata en EEUU con Joe Biden como presidente, la política destructiva dirigida contra China y Rusia ha pasado a centrarse en Rusia. La OTAN tras veinte años de ocupación de Afganistán abandonó ese país abruptamente en Agosto del 2021, para concentrarse en el frente contra Rusia, al contar en ese enfrentamiento con la colaboración de los gobernantes filonazis de Kiev.

El G7 en sus planes ilusorios soñaba que la derrota en el plano militar y económico de Rusia acabaría con uno de los principales opositores a su proyecto de seguir subyugando a las naciones del mundo, y que su victoria supondría el fin de la alianza de China con Rusia, y en esa nueva realidad China sería presa más fácil de someter.

Todo estaba preparado para que Kiev entrase en Guerra en marzo del 2022, continuando la guerra iniciada en el año 2014 contra las repúblicas de Donbass tras el golpe de Estado del 24/02/2014 en Kiev por los sectores derechistas de tradición filo-nazi, que derivó en Ucrania en una Guerra Civil de Secesión, al negarse las regiones de Donbass, y Crimea, a reconocer al gobierno ilegal de los golpistas.

Pero Rusia se adelantó, y a diferencia del año 2014 que promovió los acuerdos de Minks para poner fin a la guerra de Donbass, ante su incumplimiento ha cambiado sus objetivos y, el 24/02/2022 inició una operación militar especial para liberar las repúblicas de Donbass y poner fin en Ucrania al poder de los sectores ucranianos nazis apoyados por la OTAN. La OTAN que en el año 2014 apoyó el golpe de Estado en Kiev, ahora ha embarcado a las autoridades de Kiev en una guerra subsidiaria contra Rusia.

En la visión de los dirigentes chinos de los cambios históricos, la resistencia a los mismos por parte del G7, es un proceso que irá disminuyendo en la medida que los países emergentes y en desarrollo, particularmente China, vayan adquiriendo preponderancia económica mundial. Los propios dirigentes Chinos se refieren a este proceso citando a Tucídedes historiador de las guerras del Peleponeso entre Esparta y Atenas, que comenzaron por el temor de Esparta ante el auge de Atenas; instando a EEUU a no caer en la denominada como "La trampa de Tucídedes", evitando una confrontación entre China y EEUU, que solo contribuirá a pérdidas en las dos naciones.

Sin embargo, los hechos históricos donde se han fraguado los grandes cambios de la Humanidad, demuestran que las contradicciones entre las clases sociales y las naciones se gestan en un proceso continuado hasta que surge un momento de ruptura que en general es violento, produciéndose un antes y un después en la historia de la humanidad.

Tal fue el caso del enfrentamiento en Europa desde el siglo XVI hasta el XIX, entre las clases burguesas y la nobleza. La Revolución Francesa fue el momento de la ruptura, y la que creo un antes y un después histórico. En la visión de la época, las élites gobernantes en los Reinos europeos no dieron mucho crédito a sus perspectivas históricas, incluso la Santa Alianza cuando consiguió en 1815 derrotar definitivamente a Napoleón, creyó que la restauración del Antiguo Régimen duraría otra vez siglos, pero la explosión de las revoluciones liberales en la década de 1830, fue la confirmación de que el después de la revolución francesa seguía presente.

La guerra entre Occidente y Rusia, en forma de sanciones económicas y militarmente dentro de Ucrania, es el inicio del proceso de ruptura entre el mundo decadente del neocolonialismo del G7 basado en la cultura de la dominación global y dirigido por EEUU, y el nuevo mundo de: la multipolaridad, el respeto entre naciones y las relaciones económicas entre naciones mutuamente beneficiosas.

Tal vez, los dirigentes chinos todavía no se han dado cuenta de la trascendencia histórica que ha supuesto la ruptura entre Occidente y Rusia, y por ello, aun siguen considerando este conflicto como un asunto regional que no encaja en su visión gradual de los cambios históricos, pero la encrucijada histórica está abierta. Su progreso será lento pero no hay vuelta atrás.

Todos los actores mundiales tienen que tomar partido y los lineamientos con las diferentes partes en conflicto amplían la brecha abierta, cuestión que ya se vio en la cumbre de ministros de exteriores de las naciones del G20 en Bali (Indonesia) el 08/07/2022, y el 16/07/2022 en la de ministros de finanzas, en las que no se alcanzó un consenso para emitir un comunicado conjunto final debido a las diferencias entre Rusia y Estados Unidos por la guerra de Ucrania.

Las diferencias entre Rusia y Estados Unidos en las reuniones de ministros de exteriores y de finanzas de las naciones del G20 ha obligado al resto de naciones a un posicionamiento más estricto con cada una de ellas.

Este lineamiento activo internacional se puede clasificar en dos grupos.

1. Las naciones satélites de Estados Unidos, que son las pertenecientes a la OTAN y Japón, que están apoyando incondicionalmente las sanciones propuestas por Estados Unidos dando por válida la narrativa de la OTAN de considerar a Rusia un País invasor y su apoyo con armamento al ejército ucraniano

2. Las naciones que se han negado a participar en las sanciones contra Rusia, porque entienden que las razones de Rusia para su intervención en Ucrania son producto de un acto defensivo ante el acoso de la OTAN, y están en contra de suministrar armas a Kiev, entre las que destacan las del grupo BRICS.

TENDENCIA EN LAS RELACIONES INTERNACIONALES

Antes del 24/02/2022 y después


Elaboración propia.

La fisura abierta en el seno del G20 entre los países de la OTAN y Rusia ha dejado al G20 muy debilitado debido a la imposibilidad de llegar a consensos en temas importantes que afectan a la gobernabilidad global como las políticas en el Orden financiero, energía, sector alimentario etc.

Esta ruptura se produce en un momento de encrucijada en el cambio que se viene configurando en la estructura de la economía mundo desde la crisis financiera global desde el 2008 que extinguió el modelo neoliberal iniciado en Occidente tras la crisis financiera y energética de 1973, que a su vez, puso fin al modelo económico Keynesiano de posguerra que surgió, después del paréntesis de la Segunda Guerra Mundial, de los acuerdos de Bretton Woods en 1944 como un nuevo paradigma económico basado en el patrón oro y la propiedad del Estado de los sectores claves de la economía, en respuesta al fracaso del modelo liberal en la crisis de 1929 y que conllevaría al auge del fascismo derrotado en 1945.

Eppur si muove (y sin embargo, se mueve). Nada es para siempre.

Las palabras del presidente de Rusia Vladímir Putin el 17/06/2022, durante la sesión plenaria del 25º Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), son elocuentes.

Las élites gobernantes de Occidente "viven en un mundo ilusorio" y se niegan a ver los cambios globales.

Los cambios actuales en la economía y la política internacional son "fundamentales" y tienen un carácter implacable.

El error principal de esas élites consiste en creer que "el dominio de Occidente en la política y la economía global" resultará eterno. "No hay nada eterno. Además, no solo niegan la realidad, sino intentan ignorar el curso de la historia, piensan en categorías del siglo pasado, están cautivos de sus propios conceptos erróneos"

 ----------

Estas palabras no son fruto de un momento, sino que están avaladas por los fríos datos del cambio estructural de la economía mundial en la última década que se proyectan hacia el futuro de manera inexorable.

CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA ECONÓMICA MUNDIAL

(1992-2020)








Febrero 2022

 25/02/2022

NOTICIA. La Organización del Tratado del Atlántico (OTAN) abandona a Ucrania, ante el contraataque ruso a las agresiones de Kiev en la región de Donbaas.

 

Ucrania y los pies de barro de la OTAN

En Ucrania, tras los sucesos del Maidan, en el año 2014 se produjo  un golpe de Estado por los sectores derechistas de tradición filo-nazi,  que derivó en una Guerra Civil de Secesión. Las regiones del Donbaas, y Crimea, se negaron a reconocer al gobierno de los golpistas. Tras varios meses de guerra se llegaría a un acuerdo de Paz con los acuerdos de Minsk, por el que las armas pesadas de la línea de separación en el frente de Donbaas serían retiradas. Sin embargo, las hostilidades de los gobiernos filo-nazis de Kiev contra las Repúblicas independientes de Donetsk y Lugansk proclamadas por decisión democrática popular, han costado en estos años más de 14.000 muertos y el desplazamiento de más de dos millones de refugiados de la región de Donbass con unos seis millones de habitantes, a Rusia.

Desde comienzos del presente año, el gobierno de Kiev alentado y armado por la OTAN, había venido incrementado sus hostilidades contra las repúblicas del Donbaas utilizando armas pesadas, en una violación flagrante de los acuerdos de Minsk, que produjo el desplazamiento de decenas de miles de refugiados a Rusia principalmente de mujeres y niños, mientras los gobiernos de las Repúblicas decretaban una movilización de reservistas para la guerra.

En el seno de Rusia, el Partido Comunista de la Federación Rusa, presentó a principios de año a la Duma (Parlamento) una propuesta para el reconocimiento de Lugansk y Donestk como repúblicas soberanas. Sometida esta propuesta a votación en la Duma más del 90% de los diputados se pronunciaron a favor.

El reconocimiento se produjo ante el fracaso de los acuerdos de Minks, lo cuales ni la OTAN y los gobiernos de Kiev habían mostrado interés en cumplirlos, por los que Ucrania debía  haber aprobado una nueva Constitución que otorgaría a la región de Donbaas una autonomía política con amplias competencias.

El reconocimiento de las repúblicas por parte de Rusia le ha permitido firmar una alianza militar solicitada por las autoridades de estas repúblicas.

Tras los acuerdos, Rusia y las milicias de Donbaas iniciarían una contraofensiva para frenar las agresiones. No obstante, al igual que en la Segunda Guerra Mundial, en la que la URSS no se limitó a expulsar a los nazis de su territorio sino que su contraofensiva se extendió hasta el derrocamiento del poder nazi en Alemania, ahora, de manera más limitada, el éxito de la contraofensiva de Rusia y las repúblicas de Donetsk y Lugansk, ya no puede garantizarse como sucedió en la guerra del 2014 limitándose a los territorios del Donbaas, pues la experiencia de ocho años de desacuerdos ha dejado claro que la única manera de asegurar la paz es  extendiendo la contraofensiva a toda Ucrania y no puede cesar hasta que los golpistas filo-nazis sean depuestos.

Este objetivo es el punto principal de cualquier negociación entre Rusia y Ucrania, otros serían: el estatus político de neutralidad de Ucrania, al igual que Finlandia, respecto de Rusia y la OTAN,  y el reconocimiento de las repúblicas del Donbaas.

La operación militar especial de Rusia en Ucrania, necesariamente tiene que ser limitada y una vez llegado a acuerdos entre las partes, su repliegue tiene que ser inmediato, pues a pesar de que el reconocimiento de la repúblicas del Dobaas, le ha permitido a Rusia actuar según lo estipulado en el Artículo  52 de la Carta de las Naciones Unidas que dice:

Artículo 52

1. Ninguna disposición de esta Carta se opone a la existencia de acuerdos u organismos regionales cuyo fin sea entender en los asuntos relativos al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales y susceptibles de acción regional, siempre que dichos acuerdos u organismos, y sus actividades, sean compatibles con los Propósitos y Principios de las Naciones Unidas.

La prolongación de la contienda, sitúa a Rusia en un difícil equilibrio, en su doctrina de preservar en las relaciones internacionales los principios de legalidad internacional sustentados en la Carta de la ONU.

-------------------

Tras el derrumbamiento de la URSS, el pacto de Varsovia quedó disuelto. El mundo pasó a estar regido por primera vez desde el siglo XVI por un solo imperio: EEUU, si bien, tras los procesos de descolonización y la constitución de nuevas naciones, su dominio está limitado por la aspiración soberanista de las naciones. El dominio mundial de EEUU se basa principalmente en su poder económico y financiero y, en última instancia, en su poder militar. Este nuevo tipo de dominio imperial constituye la base del denominadoneocolonialismo, por el cual, las antiguas colonias son económicamente dependientes y principalmente suministradoras de materias primas.

Este modelo económico le ha permitido a EEUU y a los antiguos imperios europeos con un 18% de la población mundial  convertirse en los países más ricos del planeta y los más militarizados  concentrando los países de la OTAN el 50% del gasto militar mundial, del cual, el gasto militar de EEUU supone el 75% lo que le otorga un poder dentro de esa organización que le permite tutelar al resto de sus miembros.

----------

Las relaciones entre Rusia y las antiguas naciones de la URSS vienen determinadas por las causas en las que se fundamentó la disolución de la URSS. La economía de la URSS desde los años setenta quedó anquilosada. Una vez realizadas las grandes infraestructuras del Estado de Bienestar por el Estado soviético, se precisaba pasar a una nueva fase que estimulase la sociedad de consumo, ello tenía que haber supuesto abrir la economía de los productos de consumo al sector privado, pero lejos de eso, el sistema soviético quedo estancado, lo que daría lugar al surgimiento de una clase de oligarcas que a acapararon en la sombra ese negocio que controlaba desde la clandestinidad el mercado de consumo.

La acumulación de capitales en la sombra derivaría en esta clase social en el reclamo de la legalización de sus negocios y la aspiración al encumbramiento al poder político, lo cual implicaba, poner fin al régimen soviético.

Los años noventa fueron testigos de este cambio, y la aspiración principal de las nuevas clases emergentes de propietarios fue integrar sus negocios en el sistema financiero mundial, dominado por Occidente.

Esta nueva clase social se desarrolló rápidamente en los años noventa, y persisten y gobiernan en todas las naciones europeas de la antigua URSS, a excepción en la actualidad de Rusia, que tras una experiencia dramática en los años noventa de gobierno por estas oligarquías,  surgiría un movimiento patriótico: Rusia Unida, liderado por Vladimir Putin.

Los recursos principales de Rusia en manos privadas fueron nacionalizados, los oligarcas apátridas desplazados, y surgió con fuerza como una revolución silenciosa el ascenso de los intereses de  las clases populares al gobierno del País.

Rusia, tras el hundimiento de los años noventa, ha resurgido como el ave Fénix, y tras la crisis de Ucrania del 2014, emerge con una fuerza descomunal el espíritu patriótico del pueblo ruso que se crece en la adversidad, mientras que, en el resto de naciones europeas surgidas después de la URSS, persisten en el poder  las nuevas clases de propietarios uncidas  a los dictados de occidente a fin de asegurar su prosperidad e integración en el sistema financiero global. Esta diferente evolución es la que marca las diferencias en las relaciones internacionales.

En la actualidad, Rusia es una gran potencia, no solo por sus recursos e inmensidad de su territorio sino porque la conciencia colectiva del "Ser Para Sí" del pueblo Ruso se ha convertido en un activo imposible ya de destruir.

Y es a esa Rusia patriótica y popular a la que temen las clases que detentan el poder económico en las naciones europeas de la antigua URSS y los países de la OTAN.

---------------

En el siglo XXI tras el fracaso de EEUU en las guerras de Irak y Afganistán y la crisis del modelo económico neoliberal del 2008, las naciones más dinámicas del planeta en vías de desarrollo lideradas por la alianza Rusia-China y agrupadas en el club de los BRICS han ido reforzando sus alianzas económicas con el intercambio comercial a través del pago en sus propias divisas y la colaboración militar en el caso de Rusia y China en el marco de laOCS.

La emergencia de naciones geopolíticamente independientes y con un camino de desarrollo autónomo, no son del agrado de EEUU y de los países de la OTAN, y pretenden la contención de las mismas, centrándose principalmente en el acoso a Rusia y China.

No obstante, el nuevo mundo que se perfila en la tercera década del siglo XXI, se basa, por una parte, en la oposición de EEUU a perder su estatus imperial alcanzado tras la desaparición de la URSS y, por otra parte, en la emergencia de un nuevo orden mundial basado en la unión de naciones unidas bajo el principio de paz y desarrollo en una relación de ganar todos.

Esta emergencia civilizatoria, proclamada y deseada por los países emergentes y en desarrollo es combatida propagandísticamente por los geoestrategas de la cultura imperial mostrándola como una nueva rivalidad entre imperios. Así se levantan teorías sobre las ambiciones imperiales de China y de Rusia, cuando la política de estas naciones se basa en la cooperación.

La estrategia militar imperial mundial tiene carácter ofensivo, de ello se derivan sus gastos militares y su despliegue militar en el mundo. Ni Rusia ni China tienen un despliegue militar mundial como lo tiene EEUU, sus gastos son defensivos y la política de ambas naciones se basa actualmente en defender su soberanía, su seguridad y su integridad territorial, sin atribuirse ningún carácter excepcional como lo hace EEUU.

La OTAN pretende crear unmundo de ficciónde presuntos agresores porquesu razón de sersolo se puede sustentar en la existencia de que existe otro agresor imperial, cuando los mismos ya no existen, y la realidad es que quienes actualmente desarrollan estrategias militares ofensivas y mantienen un gasto militar ingente para mantener su hegemonía mundial son los países de la OTAN.

No obstante, con el cambio de los tiempos a favor de un mayor protagonismo de los países emergentes y en desarrollo, el poderío armamentístico de la OTAN carece progresivamente de consistencia, entre otras razones porque:

* Su discurso falaz y cargado de hipocresía carece de valores reales y solo se sustenta en la propaganda, por la que el agresor pretende aparecer como victima, el imperialista como portador de la democracia, y la igualdad de las naciones se combate con el discurso xenófobo y supremacista de que el mundo debe estar regido por una nación o grupo de naciones excepcionales.

* La OTAN no solo carece históricamente derazón de sersino que se ha convertido en un gigante armado sin base popular, y en un anacronismo de la cultura imperialista, cuando la mayoría de la humanidad quiere un futuro depaz, desarrolloy colaboración entre naciones en pie de igualdad.

* La propia ciudadanía de los países de la OTAN, a pesar del bombardeo mediático está cansada de las guerras de agresión basadas en mentiras y que los hechos objetivos muestran a posteriori que solo traen devastación y caos, como en Libia, Irak o Afganistán.

* Y si alguna población está poco preparada para soportar una guerra en su propio territorio, tras la amarga historia de dos Guerras Mundiales, es la ciudadanía europea. La vuelta a una nuevaGuerra Fríacomo parece pretender la OTAN con Rusia, en la medida que se produjera un incremento de la percepción de la posibilidad de una confrontación a gran escala sería la propia ciudadanía europea la que se opondría.

Estos son los pies de barro de la OTAN, a pesar de todos sus gastos militares.


Fuente: Instituto Internacional para la Paz de Estocolmo. Elaboración propia.

Diciembre 2021

 01/12/2021

NOTICIA. Del 29 al 30/11/2021 tuvo lugar la VIII Conferencia Ministerial del Foro de Cooperación China-África (FOCAC)

 

Neocolonialismo y desarrollo de las fuerzas productivas mundiales

Con la asistencia de las delegaciones de 53 de los 54 Estados africanos se celebró en Dakar (Senegal) la VIII Conferencia Ministerial del Foro de Cooperación China-África (FOCAC). En la misma,  China se comprometió a suministrar 1.000 millones de dosis de vacunas adicionales a la parte africana para combatir la pandemia de Covid-19, entre las cuales 600 millones de dosis serán donaciones, y 400 millones de dosis serán proporcionadas mediante formas como la coproducción entre empresas chinas y los países africanos pertinentes, y enviará a África a 1.500 trabajadores médicos y expertos en salud pública en 10 proyectos de asistencia médicos y sanitarios.

Desde el año 2000, con la creación del Foro de Cooperación China-África, las empresas chinas han utilizado diversos fondos para ayudar a los países africanos en un mayor número de proyectos de infraestructura. Wu Peng, jefe del departamento de asuntos africanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, indicó que en ese periodo se han desarrollado más de 1.100 programas conjuntos China-África con la participación de cerca de 100.000 técnicos y trabajadores chinos, en el que se han construido 10.000 kilómetros de vías férreas y casi 100.000 kilómetros de carreteras, sin que la pandemia haya paralizado importantes proyectos conjuntos de infraestructura como el ferrocarril Mombasa-Nairobi y el ferrocarril Addis Ababa-Djibouti.

En el período enero-octubre del presente año, el comercio de bienes entre China y África reportó un aumento interanual del 27,4%, alcanzando la cifra de 209.800 millones de dólares,  según los datos de la Administración General de Aduanas. En esos diez meses, la tasa de crecimiento de las importaciones superó a las exportaciones. Las exportaciones de China a África alcanzaron los 122.462 millones de dólares entre enero y octubre, cifra que representa un aumento interanual del 24,5%; en tanto, las importaciones de China del conjunto de África totalizaron los 87.345 millones de dólares, con un aumento interanual del 31,7%, constituyendo los productos mecánicos y eléctricos el 45,4% de la valor total de la exportaciones, y la mano de obra un 27,3%.

El presidente de Senegal, Macky Sall, copresidente de FOCAC, señaló en su discurso inaugural, que Senegal ha tenido la responsabilidad de organizar el VIII foro.

Sall, propuso cinco prioridades para la Hoja de Ruta de la Conferencia Ministerial: 1. seguridad sanitaria; 2. modernización agrícola; 3. formación técnica y profesional; 4. desarrollo de infraestructura, y 5. desarrollo de capacidades industriales de África.

"Veintiún años después de su lanzamiento, podemos estar orgullosos de los logros alcanzados, gracias a la colaboración de nuestros Estados, nuestras ciudades, nuestras compañías y nuestros pueblos, en un espíritu de amistad cordial, solidaridad activa, confianza y respeto mutuos". "Amistad, solidaridad, confianza y respeto, en esto radica la fortaleza de nuestro foro y es esta fuerza la que debe continuar para llevar adelante nuestra visión y ambición de  futuro de desarrollo sostenible para construir una comunidad China-África con futuro compartido en la nueva era".

------------------

Fuente datos. Banco Mundial. Elaboración propia. 

La relación de China con África se fraguó en los procesos de descolonización que transformaron políticamente el mapa africano y asiático en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, desarrollando una cultura política común de buscar primero la soberanía política, como base para modernizar las sociedades de los territorios emancipados. Aunque, a día de hoy, desde el punto de vista histórico de transformación de las sociedades originarias de cultura agraria, ajenas a los cambios de 200 años de revolución industrial, se puede considerar que los países descolonizados están dando sus primeros pasos.

Los fundamentos de la unión entre los países en desarrollo nacen de sus vicisitudes en alcanzar su emancipación de pueblos colonizados. Para China, tras las descolonizaciones, la unión de las naciones del Tercer Mundo, donde habita la mayoría de la humanidad, constituye la fuerza política destinada a transformar el mundo para alcanzar la prosperidad económica de la mayoría de la humanidad y alcanzar la fraternidad entre las naciones en base a los cinco principios de la coexistencia pacífica.

La colaboración Sur-Sur que surgió al calor de los procesos de descolonización ha continuado y cobrado un mayor impulso en el siglo XXI, pero ahora, para avanzar en el desarrollo económico cooperativo y compartido, en el que se sitúan no solamente los países africanos sino también los de América Latina. La colaboración Sur-Sur tiene especial relevancia para China, pues su aspiración mundial sigue siendo contribuir a alcanzar la prosperidad económica de los países en desarrollo y la paz mundial.

 ----------

La relación Norte–Sur, no ha cambiado sustancialmente para Occidente. La naturaleza de la misma sigue siendo una relación de dominación de ganadores y perdedores, en la que los países occidentales (antes imperios coloniales), siguen aferrados a la visión neocolonial de que las naciones en desarrollo deben seguir tuteladas.

De manera diferente los países emergentes comprometidos en fortalecer la colaboración Sur-Sur, se basan en una relación de ganar todos en un destino común compartido, y la aportación que pueden hacer a las naciones en desarrollo en el campo del conocimiento y de la tecnología para que puedan alcanzar por si mismas su propio desarrollo, constituye la esperanza de un nuevo mundo libre de hegemonías.

En el caso de la relación entre China y las naciones africanas, los avances que se esperan de China en diversas áreas del conocimiento y la tecnología en el próximo lustro, deberán tener su reflejo también en el avance de las naciones africanas principalmente del África Central y Austral. Esa será la mejor manera de conocer en la práctica el éxito de la estrategia de la relación de la prosperidad compartida China-África.

-----------

Esta competencia, entre el modelo neocolonial occidental, y la prosperidad compartida propuesta por China, está entrando en una coyuntura global que podrá ser decisiva en la forma en la que se configura el mundo en desarrollo.

El modelo neocolonial se sustenta en la concentración de la demanda efectiva mundial en los países desarrollados, y esta concentración es la que determina el conjunto de relaciones económicas y políticas globales El PIB mundial ha venido creciendo principalmente por el incremento constante de la demanda efectiva en los países desarrollados en base al estímulo de la sociedad consumista: Renovación frecuente de automóviles, promoción de la segunda vivienda, vacaciones etc.

Las poblaciones de los países en desarrollo carecen de infraestructuras y renta para demandar bienes de consumo, y por lo tanto el PIB se basa principalmente en la exportación de las materias primas para satisfacer la demanda efectiva consumista de las sociedades económicamente desarrolladas.

Para llegar a una sociedad demandante de bienes consumo se precisa de un orden previo en la creación de la estructura económica de una nación. En primer lugar se precisa de la implementación de las infraestructuras necesarias, tales como: generación de energía y tendidos eléctricos; la dotación domiciliaria de electricidad y agua corriente; la construcción de carreteras y vías férreas; el desarrollo de dotaciones para la educación y la sanidad etc.

Sobre esas bases previas es la que se asienta y se desarrolla la sociedad de consumo. De todos los países en desarrollo, China es la nación que más éxito está teniendo en la conformación de una economía estructurada y autocentrada, en su propias necesidades de desarrollo, de tal manera que ha entrado ya en una fase en la que, al igual que en las sociedades desarrolladas, el consumo doméstico y la innovación científico-técnica es la base fundamental de su crecimiento económico.

El resto de países en desarrollo tienen todavía un camino largo por recorrer, en el que China se ha comprometido en la medida de sus posibilidades a ayudar a transitarlo con la creación de infraestructuras.

Las denominadas eufemísticamente ayudas occidentales al desarrollo basado en ONGs, no tienen nada que ver con el desarrollo de las naciones, ya que estas organizaciones no tienen recursos técnicos y financieros para la creación de las grandes redes de infraestructuras en las que se fundamenta el desarrollo estructurado, limitándose a ejercer como meros entes caritativos.

Sin embargo, el mayor impedimento para promover las políticas de un desarrollo estructurado, es la existencia en la mayoría de los países en desarrollo de oligarquías económicas seculares que no tienen interés en encarrilar a sus naciones en el camino  de un desarrollo estructurado, y se han acomodado y subordinado al modelo económico liderado por las naciones desarrolladas, del que son, en sus respectivos países, sus principales beneficiarios al detentar la propiedad de los materias primas nacionales orientadas a satisfacer el consumo de los países ricos.

Este modelo neocolonial es defendido a ultranza por las élites económicas y políticas de los países desarrollados principalmente de EEUU. Cualquier intento de soberanía popular sobre las materias primas, que pueda privar a las oligarquías de los países en desarrollo de su control sobre las mismas, son rápidamente combatidas mediante la desestabilización política, la promoción de golpes de Estado e intervenciones militares. El caso más paradigmático es Venezuela, país que cuenta con las mayores reservas del mundo de petróleo. Durante más dos décadas los gobernantes de esa nación vienen siendo estigmatizados por los grandes medios de comunicación occidentales controlados por el poder financiero occidental, alimentando en la ciudadanía occidental la mentalidad neocolonial de intromisión en la política en otras naciones. De tal manera que, el neocolonialismo ha pasado a asentarse de manera importante en la propia conciencia  de las sociedades occidentales.

Sin embargo, el cambio de rumbo en los fundamentos del crecimiento económico mundial, pueden ir acabando lentamente con el modelo neocolonial instituido después de la Segunda Guerra Mundial por EEUU y las antiguas metrópolis coloniales occidentales.

El crecimiento de la demanda efectiva sobre el que se fundamenta el crecimiento del PIB mundial, está pasando de los países desarrollados a los países emergentes particularmente a China que está contribuyendo en los últimos años con más del 30% al crecimiento del PIB mundial, y está ayudando a los países en desarrollo a crear las bases para un crecimiento estructurado con la construcción de infraestructuras, lo que en un futuro será determinante para que estas naciones puedan convertirse en sociedades de consumo y, con ello, la economía mundial irá dejando de estar concentrada en los países desarrollados.

La propias oligarquías de los países en desarrollo en la medida que se produzca este cambio, se verán en la tesitura entre seguir uncidas a la servidumbre occidental o apostar por el desarrollo estructurado de sus naciones con la ayuda de los países emergentes.

En esa coyuntura, la conciencia política de las sociedades de los países en desarrollo necesariamente irá evolucionando hacia gobiernos populares y progresistas, de tal manera que cuando se llegue a un grado crítico en la suma de la autoconciencia política de estas naciones, podrán catapultarse en su emancipación neocolonial con la fuerza que en su día lo hicieron con la descolonización.

Fuente datos. Banco Mundial. Elaboración propia.

Octubre 2021

 15/10/2021

NOTICIA. El 15/10/05 finalizó la primera fase de la 15ª conferencia de las partes del CBD (Convenio sobre la Diversidad Biológica) realizada entre el 11 y el 15 de octubre en Kunming (China).

Comentario

La civilización ecológica

Con el lema de "Civilización ecológica: Construir un futuro compartido para toda la vida en la Tierra", la COP15 es la primera conferencia global convocada por las Naciones Unidas que integra el concepto de civilización ecológica, una filosofía propuesta por China.

La conferencia consta de dos etapas: las sesiones virtuales celebradas del 11 al 15 octubre, y dos semanas de reuniones presenciales el próximo año entre el 25 de abril y el 8 de mayo, con delegaciones de los 196 países miembros de la CDB.

Estos 196 países, firmantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, se volverán a reunir el 1 de noviembre en Glasgow en la celebración de la 26ª edición anual sobre cambio climático de las Naciones Unidas, COP26 (Conference of the Parties).

 ----------------

Estas reuniones desde sus inicios en 1994, a pesar de los grandes acuerdos alcanzados como fue el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París de 2015 sobre el cambio climático, si bien, han aminorado las fuerzas inexorables de la civilización industrial global responsables del deterioro medioambiental, no las han detenido. Una de las fuerzas inexorables más importantes como es la emisión de CO2 a la atmósfera no ha dejado de aumentar.

 

Fuentes: (Tm CO2: EIA energy) (ppm CO2: NOAA)

El paradigma de un desarrollo económico ilimitado surgido con la civilización industrial hace 250 años, en un mundo con recursos y fronteras medioambientales limitadas, se ha desvelado como un ilusión, al encontrarse con la dura realidad de haber alcanzado ya esos límites.

El desarrollo económico y los límites del crecimiento

Si la ilustración inauguró una nueva civilización en el campo del pensamiento, las innovaciones técnicas como la máquina de vapor y el motor de combustión que permitían transformar el calor en trabajo productivo, lo hizo en el campo de la producción de bienes y servicios. Hasta el siglo XVIII de nuestra era, las únicas fuentes de energía susceptibles de ser transformadas en trabajo habían sido, el esfuerzo, humano, el animal de tiro y carga, los saltos de agua y la fuerza del viento aplicada a la navegación e industrias rudimentarias. La posibilidad de transformar mecánicamente el calor en trabajo productivo demandó nuevas fuentes de energía como la madera y posteriormente los combustibles fósiles. Transformó paulatinamente las sociedades rurales al mecanizar los trabajos agrícolas liberándose ingentes recursos de mano de obra para la industria y los servicios. Estos profundos cambios operados durante los siglos XVIII, XIX y XX se entendieron como un “progreso” en el que no se concebía que el uso masivo de los recursos naturales pudiera tener unos límites por su impacto en el medio ambiente. Desde otro enfoque, solo Malthus plantearía la cuestión al considerar inviable el crecimiento demográfico ilimitado en un Planeta con recursos limitados.

Durante casi todo el siglo XX los países industrializados tanto los basados en la economía de mercado como los antiguos países socialistas del denominado “socialismo real”, basaron su desarrollo económico en el optimismo del crecimiento ilimitado. El movimiento descolonizador que tuvo su mayor expansión después de la Segunda Guerra Mundial puso sobre la mesa las necesidades de los nuevos países emancipados que se tradujo en la aspiración por alcanzar los grados de desarrollo de las antiguas metrópolis imperiales.

En la década de los setenta del siglo XX resurgirá el debate de los límites del crecimiento económico y demográfico a través de instituciones como el club de Roma, la conferencia de Estocolmo y los movimientos ecologistas que comienzan apuntar las catastróficas consecuencias medioambientales y climáticas que puede tener la externalización de gases de efecto invernadero como consecuencia de un desarrollo económico sustentado en un modelo energético de combustibles fósiles. La conferencia de Río Janeiro en 1992 sobre Medio Ambiente alertó sobre los límites ambientales del vigente modelo de crecimiento económico, lo que dio lugar con posterioridad al protocolo de Kyoto para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de los países industrializados para situarlas en el 2012 en los niveles de 1990.

Alcanzado, pues, en el siglo XXI un desarrollo económico mundial que está afectando al clima de la Tierra la pregunta que cabe hacerse es ¿Si con las cotas de riqueza actuales, patrimonio en dos terceras partes de un tercio de la población mundial, se disparan las alarmas medioambientales, es posible alcanzar niveles de desarrollo económico en todo el mundo equivalentes a los de los países industrializados sin que tal desarrollo lleve a un desastre medioambiental?

La respuesta a esta pregunta, presenta intereses encontrados, pues todos quieren evitar el deterioro medioambiental pero nadie quiere renunciar al crecimiento económico. Los países ricos porque no quieren ni pueden renunciar al sistema de crecimiento económico basado en la sociedad de consumo y los países pobres porque no quieren ni pueden renunciar a su desarrollo económico para poder atender a las necesidades más perentorias de la población, en materia de alimentación, salud y educación. La consecuencia política, hasta ahora, no ha estado en buscar soluciones globales sino en el enrocamiento de cada parte en sus posiciones. Los políticos de los países ricos intentan justificar ante sus sociedades que los países pobres deben aceptar con resignación su destino de miseria, ante la imposibilidad de un crecimiento ilimitado debido a los efectos medioambientales, mientras que los países pobres acusarán a los países ricos de nadar en la opulencia y ser los principales responsables desde la revolución industrial de la concentración de CO2 en la atmósfera. Pero las acusaciones de unos y otros no pueden evitar que la contradicción entre el desarrollo económico y los límites del crecimiento se acentúe por los siguientes factores:

1. El funcionamiento político económico mundial que antepone el consumo de los países ricos a las necesidades de los países pobres, cuestión que en materia energética ha llevado a los países industrializados a incrementar la demanda de biocombustibles, lo cual está teniendo un importante impacto en los precios de los alimentos, por reducción de las superficies destinadas a su producción.

2. La imposibilidad de controlar el crecimiento demográfico a escala mundial, debido a un funcionamiento político, donde cada nación por sus tradiciones y realidades económicas tiene políticas diferentes al respecto, o carecen de ellas. Cuando sería necesaria una planificación demográfica para no sobrepasar un límite de habitantes de la Tierra (que se podían situar sobre los once mil millones de personas previstos para la segunda mitad del siglo XXI) tanto por los recursos alimentarios, como por la cantidad de energía necesaria para promover y mantener el desarrollo económico de ese volumen de población mundial.

3. La necesidad de los países pobres de atender no solamente a la alimentación, sino a la generación y consumo energético para poder propiciar su desarrollo económico. Cuestión que en el vigente sistema energético mundial lleva inevitablemente a un crecimiento sostenido de la utilización de combustibles fósiles, pues no existe en el corto y medio plazo, en el actual paradigma tecnológico, alternativas a la dependencia energética de los combustibles fósiles y aunque se consiguiera atenuar esta dependencia por la implementación de otras energías como la de fisión nuclear o las energías renovables, los países pobres no tienen ni tendrán a corto plazo posibilidades de acceso ni dinero para pagar esas tecnologías, por lo que deberán seguir recurriendo al carbón por ser el combustible más barato, abundante y accesible como fuente principal de generación de energía. Por ello, va a ser inevitable que las actuales reservas probadas de combustibles fósiles sean externalizadas en formas de gases de efecto invernadero a la atmósfera, produciéndose, al ritmo de consumo actual, el agotamiento de las reservas probadas del petróleo y el gas natural para finales del siglo XXI cuando quedarán solamente reservas de carbón.

La externalización a la atmósfera, para esas fechas, de las reservas de combustibles fósiles principalmente en forma de CO2, debido a la cantidad y corto espacio de tiempo de su emisión, no va a poder ser absorbida por los sumideros naturales de la biosfera, por lo que se producirá una concentración de CO2 en la atmósfera no reciclable por la fotosíntesis, lo que producirá que el efecto invernadero, al ser el CO2 un gas de gran longevidad, continúe por muchas décadas incluso después de haberse agotado las reservas de combustibles fósiles.

Las consecuencias climáticas pueden ser variadas y todavía impredecibles, pero en general asumibles por la humanidad hasta la mitad del presente siglo, pues pueden consistir, en ciclones de fuerza desconocida, sequías prolongadas en las áreas de los anticiclones subtropicales, debido al ajuste de las masas térmicas de aire que regulan la circulación atmosférica, e inundaciones en las zonas templadas por el rápido deshielo de las precipitaciones en forma de nieve, pero la consecuencia más predecible y de mayor coste para la actual civilización industrial podría venir en la segunda mitad del siglo XXI, debido a que la externalización de CO2 ya habrá sido suficiente para que el efecto invernadero haya afectado a la temperatura glaciar de manera irreversible, es decir, el inicio del deshielo de las plataformas continentales heladas: Groenlandia y la Antártida, lo que puede provocar a partir del 2040 el inicio de la subida del mar hasta finales de siglo entre uno y tres metros, afectando a todos las asentamientos humanos costeros del planeta donde vive más del 50% de la población mundial.

Esta contradicción entre límites medioambientales y crecimiento económico solamente es posible resolverla desde planteamientos a escala planetaria en los que prevalezcan los intereses del conjunto del género humano sobre los intereses creados de determinadas clases sociales y naciones.

 

Y, desafortunadamente, a pesar de los reiterados acuerdos alcanzados en las cumbres sobre el clima, las naciones no han llegado a un grado de consenso para establecer un modelo de Gobernanza Mundial que permita abordar con éxito los desafíos globales, que solo será posible cuando las sociedades de las diferentes naciones, particularmente de las desarrolladas, entiendan que la salvación de la biodiversidad y, tal vez, de la habitabilidad del Planeta, no se logrará hasta que se alcance un pensamiento universal de un destino compartido para toda la humanidad para lograr una Civilización Ecológica a escala planetaria.