Septiembre 2021

 22/09/2021

NOTICIA. La Asamblea General de la ONU celebra el Debate General del 76º Período de Sesiones

Comentario

El nuevo mundo que la humanidad necesita

El Debate General del 76º Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas ha estado caracterizado por la intervención de numerosos jefes de Estado del Mundo, entre los que ha destacado por su importancia Mundial, El Presidente de EEUU, Joe Biden, y el Presidente de China, Xi Jinping.

----------

Los aspectos más relevantes de la intervención de Joe Biden, hicieron énfasis en dos puntos relevantes: la nueva diplomacia a nivel global, y el Cambio Climático

Sobre la Nueva Diplomacia resalto:

 Estados Unidos se está abriendo a una "nueva era de diplomacia" tras poner fin a un conflicto de dos décadas con la retirada de Afganistán.

"Hemos terminado 20 años de conflicto en Afganistán y al cerrar esta era de guerra implacable, estamos abriendo una nueva era de diplomacia implacable".

Refiriéndose a los 20 años de permanencia de las tropas en territorio afgano, Biden dijo que el poder militar de su país debe ser "el último recurso".

"El poder militar estadounidense debe ser nuestra herramienta de último recurso, no la primera, y no debe utilizarse como una respuesta a todos los problemas que vemos en todo el mundo. De hecho, hoy en día, muchas de nuestras mayores preocupaciones no pueden resolverse ni abordarse con la fuerza de las armas.

Sobre el Cambio Climático expreso:

"Los eventos climáticos extremos que hemos visto en todas partes del mundo, y todos ustedes lo saben y lo sienten, representan lo que el secretario general ha llamado acertadamente ‘un código rojo para la humanidad’. Los científicos y expertos nos dicen que nos estamos acercando rápidamente a un punto sin retorno en el sentido literal".

------------

Sobre el primer punto, Joe Biden en la tradición estadounidense de hipocresía en su discurso mundial hizo de la necesidad virtud. La derrota del imperialismo militar de EEUU en Afganistán y su imposibilidad histórica de seguir por ese camino, la transformó, "en una conversión genuina de EEUU en una potencia amante de la diplomacia implacable", que paradójicamente sigue su acoso económico y diplomático implacable a las naciones que no se someten a su Tutela: Rusia; China; Venezuela; Cuba; Irán..., y mantiene su apoyo a la guerra de agresión de su fiel aliado, la despótica monarquía absolutista de Arabia Saudita en Yemen, el país más pobre del mundo árabe, en el que los niños son las principales victimas de la guerra por desnutrición, sin ningún derecho humano por parte del agresor que los proteja.

¿Qué mejor tribuna que la ONU para intentar dar legitimidad a un mensaje tan hipócrita y ruin?, al que respondería el representante de cuba en la ONU, acusando a EEUU, de carecer de legitimidad para hablar de la paz global. Esa legitimidad se la tiene que ganar con hechos en un proceso histórico de años.

EEUU de la noche a la mañana pretende que el mundo se crea que ha cambiado su naturaleza de potencia militar agresora por la de una nación de paz, pero a pesar del enorme aparato mediático occidental que respalda el cinismo de Joe Biden, EEUU una vez más subestima  la capacidad de discernimiento de las fuerzas progresistas universales al pensar que puede hacer  "digerir intelectualmente tan voluminosa e incongruente "rueda de molino".

En la parte del discurso de Joe Biden referente al Cambio Climático, también se manifiesta vaguedad e incongruencia en el mismo. Joe Biden manifiesta una gran preocupación por este problema pero no ofrece ninguna meta concreta sobre el año que EEUU se compromete alcanzar la neutralidad en las emisiones de carbono.

En su discurso, Joe Biden ha dejado claro que Occidente es rehén de su pasado cultural imperialista de dictar al resto del mundo sus propias reglas, y no tiene capacidad para elaborar el discurso universalista que precisa en la actualidad la humanidad para abordar los problemas comunes, y esa incapacidad anuncia el declive intelectual occidental.

---------

El nuevo discurso orientado hacia una nueva civilización global de un futuro compartido basada en la colaboración de las naciones emerge con fuerza desde Oriente y queda meridianamente claro en el discurso ante la ONU del Presidente de China Xi Jinping.

 (Traducción)

Intervención de Xi Jinping, Presidente de la República Popular China en el Debate General del 76º Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas

21 de septiembre de 2021

Afianzar la confianza y superar juntos las dificultades coyunturales para construir un mundo mejor

Sr. Presidente:

El 2021 es un año sumamente extraordinario para el pueblo chino. Este año marca el centenario de la fundación del Partido Comunista de China (PCCh) y el 50o aniversario de la recuperación del escaño legítimo de la República Popular China en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). China va a celebrar solemnemente este acontecimiento histórico. Vamos a seguir realizando activos esfuerzos por impulsar la cooperación China-ONU a ascender a nuevos peldaños y aportar sin cesar nuevas y mayores contribuciones a las nobles causas de la ONU.

Sr. Presidente,

Hace un año, los líderes de diferentes países asistimos a las reuniones de alto nivel en el marco del 75o aniversario de la fundación de la ONU y emitimos una declaración, comprometiéndonos a realizar cooperación para combatir la pandemia, responder juntos a los desafíos, persistir en el multilateralismo y reforzar el papel de la ONU, en favor del futuro común de las presentes y futuras generaciones.

A lo largo de este año, la pandemia de COVID-19 se enmarca en una situación mundial cambiante inédita en una centuria. Los pueblos de todos los países tienen aspiraciones más vehementes a la paz y el desarrollo, reclamos más fuertes por la equidad y la justicia y compromisos más firmes con la cooperación y la ganancia compartida.

Actualmente, la continua propagación de la pandemia por el mundo ha dejado a la sociedad humana profundamente cambiada. El mundo se ha adentrado en un período repleto de nuevas turbulencias y transformaciones. Corresponde a todos y cada uno de los estadistas responsables responder a los interrogantes de nuestro tiempo y tomar la decisión histórica con confianza, valentía y compromiso.

Primero, debemos vencer la pandemia y ganar esta batalla decisiva crucial para el futuro de la humanidad. La historia de las civilizaciones del mundo es también una de lucha contra las pandemias. Los seres humanos siempre logramos mayor desarrollo y progreso en medio de la constante superación de los desafíos. Pese a su ferocidad, venceremos esta pandemia tarde o temprano.

Nos es menester poner la vida y el pueblo por encima de todo y cuidar como es debido la vida, los valores y la dignidad de cada uno. Es imperativo hacer valer el espíritu científico, adoptar una actitud científica y acatar las leyes científicas. Necesitamos seguir los protocolos de prevención y control rutinarios y precisos y tomar medidas de emergencia, así como combinar la respuesta a la pandemia con el desarrollo socioeconómico. Y nos incumbe mejorar la respuesta global coordinada a COVID-19 a fin de minimizar el riesgo de propagación transfronteriza del virus.

Las vacunas son nuestra arma poderosa contra la pandemia. He reiterado en varias ocasiones que es preciso hacer de las vacunas bienes públicos globales para garantizar su accesibilidad y asequibilidad para los países en desarrollo. La prioridad actual es distribuir las vacunas de forma equitativa y racional a nivel mundial. En este año, China se esforzará por proporcionar 2 mil millones de dosis de vacunas al mundo y sobre la base de la donación de 100 millones de dólares a COVAX, donará 100 millones de dosis de vacunas a otros países en desarrollo. China seguirá apoyando y participando en el rastreo global de los orígenes de COVID-19 a base de criterios científicos y se opone firmemente a las manipulaciones políticas en todas sus manifestaciones.

Segundo, debemos revitalizar la economía y promover un desarrollo global más robusto, verde y sano. El desarrollo es la clave para la felicidad del pueblo. Frente a los duros golpes de la pandemia, nos es necesario trabajar juntos para conducir el desarrollo global hacia una nueva fase equilibrada, coordinada e inclusiva. Para tal fin, quisiera proponer una Iniciativa para el Desarrollo Global:

Persistir en priorizar el desarrollo. Hemos de colocar el desarrollo en un lugar destacado del marco global de las políticas macroeconómicas, reforzar la coordinación de políticas entre las principales economías y mantener la continuidad, la estabilidad y la sostenibilidad de las políticas, en aras de fomentar asociaciones de desarrollo global más equitativas y equilibradas, promover una mayor sinergia entre los procesos de cooperación multilateral para el desarrollo y acelerar la implementación de la Agenda 2030 de la ONU para el Desarrollo Sostenible.

Persistir en un enfoque centrado en el pueblo. Hemos de garantizar y mejorar las condiciones de vida del pueblo, así como proteger y promover los derechos humanos mediante el desarrollo, para que el desarrollo sea para el pueblo y por el pueblo, cuyos frutos se compartan entre el pueblo, y que los ciudadanos se sientan más felices, beneficiados y seguros, consiguiendo así el desarrollo integral de la gente.

Persistir en el beneficio generalizado y la inclusión. Hemos de prestar atención a las necesidades específicas de los países en vías de desarrollo, apoyarlos, particularmente a los vulnerables con importantes dificultades mediante formas como la suspensión del servicio de la deuda y la asistencia para el desarrollo, y enfocar los esfuerzos en abordar el desarrollo desequilibrado e insuficiente entre y dentro de los diversos países.

Persistir en el desarrollo propulsado por la innovación. Hemos de aprovechar las oportunidades históricas generadas por la nueva ronda de la revolución científico-tecnológica y las transformaciones industriales, acelerar la transformación de los logros científico-tecnológicos a fuerzas productivas reales, fomentar un entorno de desarrollo científico-tecnológico abierto, equitativo, justo y no discriminatorio, explorar nuevas fuerzas motrices del crecimiento económico post COVID-19, y trabajar juntos para materializar un desarrollo a saltos.

Persistir en la convivencia armoniosa entre los seres humanos y la naturaleza. Hemos de perfeccionar la gobernanza ambiental global, enfrentar activamente el cambio climático y construir la comunidad de vida entre los seres humanos y la naturaleza. Es imperativo acelerar la transición hacia un desarrollo verde y bajo en carbono y materializar la recuperación y el desarrollo verdes. China se esforzará por alcanzar la cima de emisiones de CO2 antes de 2030 y la neutralidad de carbono antes de 2060. A pesar de que ello requiere arduos esfuerzos, hacemos todo lo posible para cumplir estas metas. China aumentará el apoyo a otros países en vías de desarrollo a desarrollar la energía verde y baja en carbono y no construirá nuevos proyectos carboeléctricos en el extranjero.

Persistir en tomar acciones orientadas a los resultados. Hemos de aumentar las inversiones en el desarrollo y promover prioritariamente la cooperación en los ámbitos como el alivio de la pobreza, la seguridad alimentaria, la lucha antiepidémica y las vacunas, el financiamiento para el desarrollo, el cambio climático y el desarrollo verde, la industrialización, la economía digital y la interconectividad. Nos es menester acelerar la implementación de la Agenda 2030 de la ONU para el Desarrollo Sostenible y construir una comunidad global de desarrollo con un futuro compartido. China ha anunciado ofrecer 3 mil millones de dólares adicionales dentro de los próximos 3 años como asistencia internacional para apoyar a los países en vías de desarrollo en su lucha antiepidémica y recuperación socioeconómica.

Tercero, debemos reforzar la solidaridad y promover el respeto mutuo y la cooperación de ganancia compartida al desarrollar las relaciones internacionales. Un mundo de paz y desarrollo debe abarcar diferentes civilizaciones y múltiples caminos hacia la modernización. La democracia no es un derecho especial reservado a un país individual, sino un derecho de todos los pueblos del mundo. La reciente evolución de la situación internacional ha demostrado una vez más que la intervención militar por fuerzas externas y la supuesta transformación democrática son sumamente dañinas. Hemos de realzar los valores comunes de toda la humanidad como la paz, el desarrollo, la equidad, la justicia, la democracia y la libertad, y renunciar a los pequeños círculos excluyentes y el juego de suma cero.

Es difícilmente evitable que haya discrepancias y contradicciones entre los países, las cuales deben ser abordadas mediante diálogos y cooperaciones a base de igualdad y respeto mutuo. El éxito de un país no implica necesariamente el fracaso del otro porque en el mundo caben plenamente el crecimiento y el progreso conjuntos de todos los países. Debemos persistir en el diálogo en vez de la confrontación, en la inclusión en lugar de la exclusión, con miras a construir un nuevo tipo de relaciones internacionales del respeto mutuo, la equidad, la justicia, la cooperación y la ganancia compartida, ampliar la convergencia de nuestros intereses y lograr la mayor sinergia posible.

Los chinos siempre continuamos y valoramos el concepto de la paz, la concordia y la armonía. China nunca ha invadido o atropellado a otros ni buscado la hegemonía en el pasado, tampoco lo hará en el futuro. Siempre como un constructor de la paz mundial, contribuyente del desarrollo global, defensor del orden internacional y proveedor de bienes públicos, China seguirá proporcionando al mundo nuevas oportunidades con su nuevo desarrollo.

Cuarto, debemos mejorar la gobernanza global y practicar el verdadero multilateralismo. En el mundo solo hay un sistema, que es el sistema internacional centrado en la ONU, un orden, que es el orden internacional basado en el derecho internacional, y un conjunto de normas, que son las normas básicas de las relaciones internacionales a base de los propósitos y principios de la Carta de la ONU.

La ONU debe enarbolar la bandera del verdadero multilateralismo y servir como plataforma central para que los países salvaguarden conjuntamente la seguridad universal, compartan los logros del desarrollo y tracen entre todos el rumbo para el futuro del mundo. Necesitamos esforzarnos por estabilizar el orden internacional, aumentar la representatividad y el derecho a la voz de los países en vías de desarrollo en los asuntos internacionales y tomar la delantera en promover la democratización de las relaciones internacionales y el imperio de la ley en ellas. Nos es menester impulsar de manera equilibrada el trabajo en los tres terrenos de seguridad, desarrollo y derechos humanos, establecer agendas comunes, concentrarnos en los problemas destacados y tomar acciones concretas, a fin de que todas las partes cumplan efectivamente sus compromisos con el multilateralismo.

Señor Presidente,

El mundo se encuentra otra vez ante una encrucijada histórica. Estoy convencido de que la tendencia de la paz, el desarrollo y el progreso de la humanidad no se detendrá. Que reforcemos la confianza, enfrentemos entre todos las amenazas y los desafíos globales y trabajemos juntos para construir la comunidad de futuro compartido de la humanidad y un mundo mejor para todos.

Agosto 2021

 25/09/2021

NOTICIA. El nuevo poder de los talibanes en Kabul (Afganistán) declaró una amnistía extensiva a todos los afganos, incluido el presidente fugitivo Ashraf Qani permitiéndole que regrese a Kabul.

Comentario

Afganistán y el final de los imperialismos militares

En el mes de agosto del 2021, Afganistán ha puesto fin a la guerra de veinte años (2001-2021) de la OTAN en ese país. El nuevo poder de los talibanes en Kabul, tras el anuncio del final de la guerra declaró una amnistía extensiva a todos los afganos.

En una entrevista exclusiva con la cadena paquistaní Geo News, el líder talibán, Jalil Rahman Haqani, manifestó el 22/08/2021, que el presidente fugitivo Ashraf Qani, el vicepresidente Amrulá Saleh, así como el ex-asesor de seguridad nacional, Hamdulá Mohib si quieren pueden volver al país. También, instó a los afganos que buscan huir del país a que no lo hagan, puesto que el gobierno no va a tomar ninguna medida de represalia contra ningún afgano, afirmando que “los tayikos, baluchis, hazaras y pashtunes son todos hermanos de talibanes”, prometiendo seguridad a todas las tribus afganas.

En la actualidad el movimiento talibán es muy diferente del que gobernó Afganistán entre 1996 y el 2001, sus llamamientos a la reconciliación entre todas las etnias afganas está orientado a establecer una paz duradera que garantice la reconstrucción soberana del país tras la guerra. Ello implica ganarse la confianza de la naciones vecinas, y principalmente de Rusia, China e Irán, cuestión que solo será posible con acciones prácticas que demuestren su voluntad de ser un movimiento pacífico contrario a toda forma de terrorismo y comprometido con el bienestar de su población, lo que llevará su tiempo.

Datos de Afganistán (Un país pobre tras la guerra)

---------

Afganistán tras un largo periplo de casi dos siglos de invasiones 1839-2021 ha sido en la Historia Contemporánea la nación que durante mayor periodo de tiempo ha sido invadida. Tras la expulsión de las fuerzas de la OTAN, es muy posible que esta atormentada nación haya puesto fin a su historia de invasiones.

Invasiones de Afganistán en la Historia Contemporánea

Afganistán fue ocupada por Gran Bretaña varias veces entre 1839 y 1919, año en la que declaró su independencia. Mantuvo un régimen monárquico hasta 1973, fecha en la que se estableció la República de Afganistán. En 1978, la Revolución de Saur de inspiración soviética estableció la República Democrática de Afganistán. La intervención de la Unión Soviética en apoyo del gobierno dio inicio a la guerra de Afganistán (1978-1989), contra la guerrilla islámica, que recibió el apoyo de Estados Unidos, Arabia Saudita, Pakistán y otras naciones occidentales y musulmanas. Los soviéticos se retiraron en 1989, pero la guerra civil prosiguió hasta que en 1996, los talibanes establecieron el Emirato Islámico de Afganistán.

En 2001, en reacción a los atentados del 11 de septiembre de 2001, una coalición internacional de la OTAN liderada por Estados Unidos invadió el país, derrocó a los talibanes y colocó en el poder a un nuevo gobierno, dando lugar a una nueva guerra de los talibanes contra las fuerzas ocupantes. En el año 2020, EEUU, el gobierno prooccidental afgano y los talibanes, que controlaban más de la mitad del territorio de Afganistán, iniciaron negociaciones con el fin de poner fin a la guerra, que concluyeron con la retirada de las fuerzas de la OTAN, y el ascenso de nuevo al poder de los talibanes en agosto del 2021.

El final de los imperialismos militares

A finales del siglo XX, tras la desaparición de la URSS, los estrategas estadounidenses, entendieron que sin oponente militar era el momento de lanzarse a regir los destinos del Mundo desde la nación que se había constituido en el Centro del sistema político y económico mundial: Estados Unidos.

Tras el atentado terrorista contra las torres gemelas de Nueva York el 11S del 2001, el gobierno de Estados Unidos diseñó un Plan mundial por el que se magnificaba la amenaza terrorista, con ello, se tenía el pretexto para formular la política del ataque preventivo, “atacar para evitar se atacado”.

El primer objetivo fue Afganistán. Se derrocó al gobierno de los talibanes. Eso animó a los estrategas de EEUU a seguir adelante en su política de instaurar un mundo unipolar bajo la égida de Estados Unidos. La invasión de Irak en el año 2003 al margen de la ONU montada sobre la mentira de que el régimen iraquí tenía armas de destrucción masiva para su uso contra EEUU o sus aliados, servía al propósito de la guerra preventiva, así como para crear una alianza de países que funcionarían dejando de lado a la ONU y bajo la dirección de Estados Unidos. El éxito de esa guerra garantizaba el éxito de esa nueva alianza de naciones.

La invasión fue todo un éxito, mas cuando parecía inevitable que este plan funcionara, comenzó poco a poco a desmoronarse. Diferentes naciones se resistieron a aceptar la nueva política de hechos consumados de EEUU, pero por encima de esas objeciones a la invasión, lo que hizo inviable la misma, fue la constatación como una verdad histórica inconmovible: “que la época histórica de los Imperios coloniales con presencia militar y administración del invasor en territorio ocupado había pasado”.

Las guerras de independencia contra los últimos imperios coloniales francés y británico estaban aun calientes en la memoria de quienes habían luchado contra ellos. No importaba que esta vez la ideología que encabezaba la resistencia al nuevo imperialismo militar estadounidense no estuviera inspirada en principios laicos, sino religiosos, el resultado era el mismo, una fiera resistencia al invasor. Como en Vietnam el guión parecía también escrito, la ocupación se ganaba pero la guerra se perdía.

La humillante derrota de EEUU en Afganistán en agosto del 2021 por un pueblo de campesinos y pastores tras veinte años de ocupación de esa nación por el ejército y la alianza militar más poderosa de la historia (OTAN), ha vuelto a dejar claro que la pretensión de EEUU de cambiar el estatus mundial por la fuerza de las armas, no puede imponerse  a determinados valores alcanzados por la mayoría de las sociedades del mundo forjados a lo largo de la historia contemporánea. Esos valores tienen que ver con la asunción colectiva de las “soberanías nacionales” como marco de decisión política, que propiciaron la descolonización, y ante las cuales, las ambiciones imperialistas sucumben.

El imperialismo como método de expansión militar en el siglo XXI, tras la guerra de Irak y el final de la ocupación militar por la OTAN de Afganistán durante veinte años ha venido a ratificar esa realidad histórica. Pero no solo ha muerto el imperialismo militar de EEUU sino de todos los potenciales imperialismos militares, porque cualquier experiencia similar está de antemano condenada ya a su derrota.

A su vez, el concepto de guerra ofensiva relámpago como método expansionista ha quedado obsoleto, porque el rápido triunfo militar de la ocupación no garantiza a la postre el éxito de la contienda en la guerra prolongada y, además, produce la pérdida de la influencia política del agresor. Afganistán representa una confirmación de esta realidad, pues EEUU no solo ha perdido la guerra sino también la influencia sobre ese país.

Un nuevo paradigma en las relaciones internacionales

En este nuevo escenario mundial en el que las políticas de agresión militar han sufrido un duro revés, la humanidad y las naciones se enfrentan al desafío de lograr un nuevo paradigma universal que reemplace el imperialismo militar y el neo-imperialismo económico por otro basado en el respeto a la soberanía de las naciones y la colaboración para el beneficio mutuo.

La voluntad transformadora que impulsa los cambios globales precisa de ese nuevo paradigma universal porque los desheredados de la tierra quieren salir de su situación de pobreza y la humanidad se enfrenta a problemas como el cambio climático, la malnutrición, las enfermedades y el analfabetismo, problemas que necesitan de soluciones globales.

El recorrido histórico de más de dos siglos ha desbrozado lo verdadero de lo falso en el avance de la civilización humana. Lo falso ha sido que la verdad de unos no se puede imponer por la fuerza de las armas a otros, pretexto bajo el que actuaron los imperios coloniales europeos, el imperialismo de EEUU y el de la antigua URSS. Lo verdadero es que el género humano ha extraído de ese camino de dolor, la experiencia de que solo es posible avanzar desde el diálogo, el respeto y el entendimiento entre el mosaico de naciones surgidas desde el siglo XVIII tras un doloroso parto de guerras, y lo verdadero es también que el ritmo de los cambios políticos y sociales lo deben marcar los propios ciudadanos de cada nación.

Una nueva realidad política comienza a abrirse camino con el declive de la cultura imperialista Occidental: la formación de un mundo multipolar basado en el acuerdo entre potencias en unas relaciones entre iguales. Por otra parte, los países que no son “polo” también están interesados en que se desarrolle un mundo multipolar porque les permite establecer sus relaciones internacionales preferentes en libre competencia, en lugar de depender exclusivamente de Occidente.

El enemigo número uno para llevar adelante esas transformaciones sigue siendo la vigencia de la concepción retrógrada de sacar beneficio unilateral de unas naciones a costa de otras, presente en las sociedades que su grado de bienestar ha alcanzado un alto desarrollo, pues entienden que los postulados políticos universales pueden perjudicar su estatus.

Serán pues los países o regiones del mundo más poblados y emergentes económica y políticamente los más interesados en un proceso integrador, y por ello son quienes están llamados a liderar esta iniciativa. El avance económico y diplomático en el escenario mundial de estas naciones es lo que puede hacer que los viejos imperios occidentales abandonen el neo-imperialismo económico y se inclinen hacia una política sincera de colaboración entre naciones.

En el actual momento histórico, la integración política y económica mundial vendrá determinada en gran medida por la relación entre Occidente y Oriente.

Julio 2021

 15/07/2021

NOTICIA. El 23/06/2021, La Asamblea General de las Naciones se pronunció una vez más de forma abrumadora contra el bloqueo económico de Estados Unidos a Cuba y exigió que se ponga fin a esas medidas coercitivas unilaterales.

Comentario

Cuba resiste

La resolución del 23/06/2021, de la Asamblea General de las Naciones Unidas que pide el fin del bloqueo a cuba desde el año 1960, se suma a las 28 adoptadas anualmente desde 1992, cuando el órgano de debate empezó a votar anualmente sobre la cuestión.

La resolución de rechazo al embargo a Cuba obtuvo esta vez 184 votos a favor, dos en contra (Estados Unidos e Israel) y tres abstenciones (Colombia, Brasil y Ucrania).

El 12/07/2021, el presidente de EEUU, dijo estar a favor de las protestas de pequeños grupos de ciudadanos cubanos en favor de unas mejores condiciones de vida, de las que desistieron al día siguiente, al ver que sus reivindicaciones habían sido internamente instrumentalizadas por servicios de inteligencia extranjeros y globalmente por las corporaciones mediáticas occidentales para atacar a las autoridades cubanas.

El presidente Joe Biden, máximo responsable del bloqueo económico a Cuba que lo sufre dramáticamente el pueblo cubano, primero ignora el pedido mayoritario de las naciones del mundo de levantar el asedio a Cuba, y luego, en un acto de hipocresía sin precedentes, dice estar a favor del pueblo.

Hipocresía compartida por las corporaciones mediáticas, quienes de forma unánime utilizando una misma terminología ofensiva abrieron sus titulares atacando al gobierno cubano. Un hecho imposible de realizar sino es mediante una consigna que ponga de acuerdo a los miles de medios de comunicación occidentales, lo que revela que la tan cacareada prensa libre e independiente, no lo es tal, cuando se trata de atacar a los declarados como enemigos por EEUU. Sino que es simplemente un burdo aparato de propaganda.

---------------------

RESISTENCIA

Rodeados

por mar, tierra y aire

en todos los imperios de la historia

un bastión resiste.

 

Después de años de asedio

las privaciones

son sobrellevadas

por los sitiados

de forma compartida.

 

Los sitiadores

esperan pacientemente

a la claudicación

 

Sin embargo,

la fe en la resistencia

que emana de los líderes

ha forjado en los resistentes

un espíritu de acero

 

Los sitiadores

intentan quebrantar

la voluntad de los sitiados

creando desconfianza

hacia su líderes

 

Lo mercenarios de la pluma

elaboran miles de llamamientos

instando a la rendición

que son arrojados por poderosas

catapultas mediáticas

desde el aire

 

Sectores de la población

flaquean

pero la mayoría persiste

en su voluntad patriótica.

La dignidad humana

se erige incluso por encima

de la muerte

 

Asedios, masacres y guerras

jalonan el paso de los imperios

por la historia.

Los pueblos sufren

pero la auto-conciencia

de su ser colectivo crece.

 

Rusia, China, Vietnam

invadidos imperialmente en el pasado

orgullosas naciones en el presente

 

Numancia 133 ac, Stalingrado 1942-43

Nanjing 1937, Madrid 1936-39

resistieron.

Cuba 1960, Venezuela 1999

siguen resistiendo

 

Los imperios pasan

la dignidad es inmortal.


Junio 2021

 01/06/2021

NOTICIA. China se prepara para celebrar el centenario de la fundación del Partido Comunista de China (PCCh) (1 de julio 1921-2021)

Comentario

El centenario del Partido Comunista de China (PCCh) (23 de julio 1921-2021)

 

1. El primer congreso del PCCh -1921

2. La lucha de liberación nacional

3. La República Popular de China (RPCh) 1949

4. La cuestión de la  modernización de China. 1959

5. La lucha de clases en el seno de la revolución. 1966-1976

6. Diferencias entre el PCUS y el PCCh. 1959

7. El proceso de Reforma y Apertura. 1979

8. China en una nueva era. 2012

9. La democracia socialista china

10. El XIX congreso del PCCh y la revitalización de sus valores fundacionales. 2017

11. La política internacional del PCCh

12. La Fraternidad Universal y el Comunismo

13. Cambios en la Economía Mundo y en la teoría marxista

19. El PCCh y el comunismo en las relaciones internacionales

 -----------------------------

1. El primer congreso del PCCh 1921

El Partido Comunista de China se constituiría el 1 de Julio de 1921, y  el el 23 de julio de 1921, se inauguró el I Congreso Nacional del Partido Comunista de China en la Avenida Wangzhi Nº 106 (hoy Avenida Xingye Nº 76), situada en la Concesión Francesa de Shanghai de aquel entonces. Al congreso asistieron 12 delegados que representaban a 53 militantes de 7 lugares, y dos observadores delegados de la III Internacional Comunista. El Congreso acordó el nombre del partido: Partido Comunista de China (PCCh); el programa máximo que preveía derrocar a la burguesía, y su  adhesión a la III Internacional. Con posterioridad, los sucesivos congresos del PCCh, fueron ajustando sus prioridades a tenor de las circunstancias históricas.

2. La lucha de liberación nacional

El II congreso, celebrado en julio de 1922 en Shanghai con la asistencia de 12 delegados, que representaban a 195 militantes, después de un análisis del momento histórico de China definió un  programa de revolución democrática antiimperialista y antifeudal en China, dejando para otras etapas históricas la realización del socialismo.

En la noche del 7 de julio de 1937, las fuerzas invasoras japonesas atacaron al 29º cuerpo de ejército de las fuerzas armadas chinas, acantonado cerca de Lugoqiao, puente situado al suroeste de Beijing. La inmediata reacción de esta unidad militar, que opuso una firme y decidida resistencia, marcó el inicio de la guerra de resistencia contra Japón y por la liberación nacional en la que a pesar de las diferencias se opondrían el PCCh y el Kuomintang.

Con la capitulación del Japón en 1945, la débil alianza entre el PCCh y el Kuomintang se rompió. El Kuomintang lanzó fuertes ataques contra la zonas liberadas por el PCCh. El VII congreso del PCCh tuvo lugar en Yan´an entre abril y junio de 1945, en él estuvieron presentes 547 delegados representando a 1.210.000 miembros del Partido. En ese congreso se consolidó el liderazgo de Mao Zedong. En 1947 en medio de la guerra el Alto Mando del Ejército Popular de Liberación hizo público un manifiesto planteando la consigna de liberar a toda China. El 1 octubre de 1949, Mao Zedong proclamaría la fundación de la República Popular China, con la frase: China se ha puesto en Pie.

3. La República Popular de China (RPCh)

En la primera década de la nueva república, se expropió la tierra a los terratenientes y se repartió entre la población rural que constituía el 90% de toda la población de China. En 1959, el problema de la manera en la que se debía abordar la industrialización de China, desencadenaría una fuerte controversia interna dentro del PCCh y de los gobernantes chinos con los de la URSS.

Por una parte, estaba la línea de quienes apostaban por una planificación industrial centralizada para la que veían necesario el apoyo de la URSS y la colaboración con la vieja administración milenaria de China. Por otra parte, estaba la corriente liderada por Mao Zedong que veían con recelo la dependencia de la URSS, y no confiaban en la vieja burocracia imperial enquistada en el aparato del Estado.

4. La cuestión de la  modernización de China

En 1959 la corriente de Mao Zedong lanzó su programa del Gran Salto Adelante, poniendo a las comunas populares como centro de la iniciativa para la industrialización, con ello se relegaba a los funcionarios centrales de esa tarea. La URSS radicalmente opuesta a esta iniciativa retiró sus asesores de China.

El fracaso de está estrategia fortaleció a la corriente del PCCh pro-URSS y partidaria de planificar la industrialización de forma centralizada. Sin embargo, en 1966 la corriente de Mao Zedong reunió las suficientes fuerzas y promovería un gran movimiento de masas en la que se denominaría como Revolución Cultural (1966-1976).

5. La lucha de clases en el seno de la revolución

Para la corriente liderada por Mao Zedong el avance de quienes pretendían dejar en mano de burócratas no revolucionarios la industrialización de China y bajo la tutela de la URSS, suponía la restauración del capitalismo y la subordinación a la URSS.

El objetivo de la corriente de Mao Zedong de una depuración de la burocracia del Estado que permitiera a China abordar más adelante la industrialización con una administración renovada, revolucionaria y patriótica se puso en primer lugar.

En ese periodo, en el pensamiento de Mao Zedong la lucha de clases dentro de la revolución pasó a ser la contradicción principal en el seno del pueblo, que se concretaba en afirmaciones como: "Atacar a la burguesía en su cuartel central" o,  ¿de qué sirve avanzar en la industrialización si ello conlleva la restauración del capitalismo? Y en lo referente a su rechazo de la industrialización bajo la tutela de la URSS, con frases como: China no ha expulsado al león por la puerta (refiriéndose a Japón) para dejar entrar a al tigre por la ventana (refiriéndose a la URSS).

6. Diferencias entre el PCUS y el PCCh

Las profundas diferencias con la URSS tuvieron su mayor enconamiento en los enfrentamientos armados en los años sesenta en la frontera del río Amur (1969). A principios de los años setenta, en plena Guerra Fría, estas profundas diferencias entre la URSS y China llevarían a EEUU y China a una aproximación que permitió a China pasar a ocupar el lugar que le correspondía en la ONU (1971) y que EEUU aceptase el principio de una sola China, por el que Taiwán dejaba de estar representada en las instituciones internacionales como nación.

En el plano ideológico para los revolucionarios Chinos, el PCUS tras su XX congreso (1956) que puso a Nikita Jrushchov al frente del partido y del Estado, había entrado en política exterior en una deriva neoimperialista de pretender tutelar a otras naciones, que le llevaría a China oponerse a la invasión soviética de Afganistán en 1978. En el plano interno acusó a los dirigentes de la URSS de una burocratización del PCUS que inevitablemente llevaría a las élites bien situadas en el aparato del Estado a reinstaurar el capitalismo y a su propia desaparición como partido, cuestión que, como si se tratara de una premonición, así sucedió entre 1989 y 1991.

Con la Muerte de Mao Zedong en 1976, la Revolución Cultural finalizó. Tras un breve periodo de transición, en 1979 Deng Xiaoping ocuparía la jefatura del PCCh. En el XII Congreso celebrado en 1982, se ratificaría el liderazgo de Deng Xiaoping, se realizaría una evaluación del periodo de la Revolución Cultural, en el que se consideraría como un periodo basado en decisiones erróneas del PCCh gobernado por camarillas como la banda de los cuatro, aunque la figura de Mao Zedong salió invicta por su grandes aportaciones a la causa de la fundación de la RPCh y la revolución, siendo considerado como el padre de la fundación de la República Popular de China. También se decidió redactar la constitución actualmente vigente de la RPCh.

7. El proceso de Reforma y Apertura

Para la nueva dirigencia liderada por Deng Xiaoping, la contradicción principal en el seno de la sociedad China se situaba entre el atraso y el desarrollo de las fuerzas productivas, cuestión que llevaría a la implementación de las denominadas Cuatro Modernizaciones en: la agricultura, industria, defensa nacional y ciencia y tecnología, que ya habían sido formuladas por Zhou Enlai en 1963, pero que con Deng Xiaoping, bajo el principio de Reforma y Apertura de manera continuada comenzaron a cobrar un creciente vigor.

La sociedad China sin luchas intestinas se concentró en su desarrollo, sin embargo, hay que pensar que sin los profundos cambios que la Revolución Cultural introdujo en la administración milenaria del Estado Chino y la renovación en la estructura de funcionarios, el estado revolucionario chino no hubiera sido el mismo, y Deng Xiaoping, que también sufrió en ese periodo la relegación de sus cargos en el PCCh, tal vez no hubiera podido disponer de los cuadros revolucionarios adecuados para llevar adelante las reformas.

Las relaciones con EEUU, le permitió a China dejar de lado la política seguida por la URSS de persistir en las desconexión de la economía global, pasando a integrarse en el sistema económico mundial que le permitió a partir de 1979 entrar en un periodo en las relaciones internas e internacionales de Reforma y Apertura permanente, y convertirse en la fábrica mundial de los productos manufacturados de las naciones desarrolladas que concentraban el grueso de la demanda efectiva mundial.

Las grandes multinacionales encontraron en China una mano de obra barata y disciplinada, que la convertía en el lugar perfecto para la deslocalización industrial de los productos manufacturados en sus propias naciones. Las potencias desarrolladas se beneficiaron de la mano de obra china, pero los dirigentes chinos sabían que a largo plazo ello les otorgaría una ventaja en la medida que irían mejorando los procesos producción. Con el tiempo, la mejora en la productividad le ha permitido mejorar los salarios sin alterar la competitividad de sus productos en el mercado internacional; su capacidad de ahorro le ha permitido convertirse en el país con las mayores reservas de divisas del mundo, y su perseverancia le ha llevado a mantener un crecimiento económico sostenido durante tres décadas del 10% hasta la crisis financiera mundial del año 2009, sacando de la pobreza extrema en tres décadas a más de 800 millones de personas.

Sin embargo, hasta la crisis del año 2009 China dependía de la demanda efectiva de los países desarrollados para los que principalmente producía, pero esa crisis puso a China en una encrucijada de un nuevo tiempo, en el que debía poner en el centro de su política económica el desarrollo de sus propias capacidades tecnológicas y la promoción del consumo interno como motor principal de la demanda efectiva y el crecimiento económico.

8. China en una nueva era

El XVIII congreso  del PCCh, celebrado en noviembre del 2012, abriría las puertas a la implementación del nuevo modelo económico. Los nuevos gobernantes emprenderían una profunda transformación de las fuerzas productivas nacionales, fomentando el carácter innovador de su población que liberaría el enorme potencial creativo de la sociedad china en ciencia y tecnología; se iniciaría una apertura hacia los espacios económicos de los países en desarrollo tanto en África como en América Latina; en Asia se implementaría la iniciativa de la Nueva Ruta y Franja de la Seda, y la asociación de los BRICS cobraría un nuevo impulso al convertirse en una asociación no solo política sino económica.

Desde que China en el año 2012 comenzara su nuevo rumbo, con Xi Jiping como su timonel, la economía China se ha ido  situando globalmente como la más dinámica, en medio de una persistente atonía económica de los países desarrollados, acentuada en el último año por la pandemia de la Covid-19, que China la está sorteando con escasa incidencia entre su población.

Las sinergias en innovación de una población de más de 800 millones de trabajadores está convirtiendo a China en una potencia tecnológica. La mejora continua de su productividad técnica le está permitiendo mantener una posición competitiva ventajosa en el mercado global y la vez incrementar el poder adquisitivo de su población. En este nuevo escenario, China ha sacado de la pobreza extrema desde el 2012 a los cien millones de personas que todavía estaban en el umbral de pobreza extrema, lo que le ha permitido cumplir en el 2021 con el objetivo centenario de fundación del PCCh, de alcanzar la meta de convertirse en una sociedad modestamente acomodada.

9. La democracia socialista china

China está dirigida y gobernada por el PCCh, que cuenta con un gran apoyo popular, reflejado en las encuestas realizadas por diferentes medios occidentales. El Pew Research Center de Washington estimaba en 2013 que un 85% de los chinos aprobaba la gestión de su gobierno, mientras que en EEUU solo lo hacía el 35%. En enero de 2018, Edelman Trust Barometer, un índice estadounidense que mide el nivel de confianza de los ciudadanos en su gobierno, ofrecía las cifras de un 84% para China y un 33% para EEUU. En mayo de 2020, en plena pandemia de Covid-19, China Data Laboratory de la Universidad de California señalaba que un 88% de los chinos prefería su sistema político a cualquier otro.

La democracia china se fundamenta en las asambleas populares de barrio, distrito etc., tal y como establece su Constitución, en las que se eligen libremente a sus representantes para formar otras asambleas de carácter superior, dentro del sistema de partidos del Frente Unido, liderado indiscutiblemente por el PCCh que cuenta con más de noventa millones de militantes.

10. El XIX congreso del PCCh y la revitalización de sus valores fundacionales.

El XIX congreso del PCCh celebrado en octubre del 2017, perfiló el cumplimiento de los dos objetivos centenarios, el inicialmente cumplido en 1921 de situar a China en una sociedad modestamente acomodada, e iniciar el periodo histórico para el cumplimiento del segundo centenario coincidente con los cien años de la fundación del RPCh, que constará según lo acordado en el Congreso de dos etapas. En la primera etapa, que se extenderá del 2020 al 2035, materializaremos fundamentalmente la modernización socialista mediante una brega de 15 años y sobre la base de la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada. Para entonces, nuestro país habrá conseguido incrementar en gran medida su poderío económico, científico y tecnológico, y ocupará un lugar en las primeras filas de los países innovadores. En la segunda etapa, que se prolongará desde el 2035 hasta mediados de siglo, dedicaremos 15 años más de brega a transformar nuestro país, sobre la base de la materialización fundamental de su modernización, en un poderoso país socialista moderno, próspero, democrático, civilizado, armonioso y hermoso (Xi Jinping).

El congreso renovó a Xi Jinping al frente del partido y con posterioridad, Xi Jinping fue considerado por el PCCh como núcleo rector por su acertada dirección en la nueva era de China. Un reconocimiento que en la historia del PCCh solamente existía un precedente, cuando en enero de 1935 durante la Larga Marcha en la Reunión de Zunyi se le reconoció a Mao Zedong como núcleo director al frente del PCCh.

El PCCh en su historia, con aciertos y errores ha ido adaptando sus prioridades políticas en función del cambio de los tiempos, tomando la práctica como único criterio de verdad en el resultado de sus políticas, pero su objetivos fundacionales de revitalización de la nación china y la construcción del socialismo son las que han marcado invariablemente la acción política.

11. La política internacional

El PCCh como todos los partidos comunistas han tenido y tienen un compromiso internacionalista que en su historia se ha ido concretando en diferentes políticas según el tiempo histórico. En el periodo descolonizador con su apoyo a los movimientos de liberación colonial; de ese compromiso surgió la política de la colaboración Sur-Sur que le ha llevado a establecer durante décadas estrechos vínculos con numerosos países en Asia, África y América Latina, basados en los cinco principios de la Coexistencia Pacífica*  como eje principal de su política internacional.

Durante cinco siglos Occidente ha dominado el mundo, primero bajo el modelo colonial, hasta después de la Segunda Guerra Mundial, y posteriormente con el modelo neocolonial de mantener a los países en desarrollo anclados al subdesarrollo de ser exclusivamente suministradores de materias primas.

Los países desarrollados acostumbrados a ser globalmente líderes en solitario en innovación y productividad, perciben con inquietud la emergencia de China, aunque existen diferencias. Los países de la UE, a la vez que compiten con China, están inclinándose a participar de los beneficios del auge de China; en cambio, EEUU, dominador global de las relaciones económicas y financieras mundiales, se orienta hacia la contención de China, pero en un mundo económicamente globalizado los efectos de sus políticas destructivas como la imposición de barreras comerciales y el acoso a empresas chinas pioneras en innovación como Huawei, son limitados, y no van a impedir el desarrollo de China.

12. La Fraternidad Universal y el Comunismo

La fraternidad universal es un ideal que la humanidad ha venido persiguiendo desde los inicios del cristianismo y posteriormente también con el Islam, las dos religiones monoteístas más importantes en el mundo.

los pensadores de la Ilustración (siglo XVIII) proclamaron la Felicidad Social Terrenal como una de sus metas. La Felicidad Social como objetivo de la nación se incluyó en la Declaración de Independencia de EEUU (1776) y en la constitución francesa de 1793. Para los ilustrados, el hombre como especie era perfectible y la Tierra podía dejar de ser inevitablemente un valle de lágrimas y convertirse en un lugar donde alcanzar la Felicidad Social y la Fraternidad.

En el siglo XIX, estas diferencias de criterio establecerían un profundo debate entre la corriente filosófica idealista liderada por Hegel (1770-1831) y la materialista encabezada por Feuerbach (1804-1872) y Marx (1818-1883). Este último basado en la experiencia histórica, consideró que la fraternidad universal abordada desde un punto de vista idealista basada en la supuesta emergencia y perfección del espíritu proclamada por Hegel, era una utopía.

Marx, desde una interpretación materialista y científica de los cambios históricos, que “el hombre era para el hombre, lo que son las "relaciones económicas” entre los seres humanos, y hasta entonces, las relaciones económicas que habían prevalecido milenariamente habían estado regidas por la ley de la selva del más fuerte sobre el débil, debido a la división entre clases sociales superiores e inferiores de siervos y esclavos, basadas en el poder del dinero y la codicia. Y eran estas relaciones económicas las que habían alienado al ser humano en la superestructura de las ideas, y enajenado su capacidad para ser bondadoso y cooperativo. 

Marx consideró que mientras persistieran estas relaciones económicas de dominación basadas en la ley del más fuerte, no puede haber fraternidad entre los seres humanos, para ello era necesario cambiarlas por otras basadas en la colaboración, y puesto que el hombre estaba capacitado para cambiar el orden social, era una meta a la que el género humano podía aspirar, pero este cambio solo era posible si se producía a escala mundial por la interrelación global de las relaciones económicas. De tal manera que  la conquista de la Fraternidad Universal tenía que ser mundial o no lo sería.

En ese camino habría muchas etapas intermedias, que correspondería a la intelectualidad comprometida con ese objetivo y basada en la practica de aciertos y fracasos como único criterio de verdad histórica, desvelarlas y trazarlas.

Es esta interpretación, la más acabada nunca realizada desde el punto de vista de la ciencia social, sobre la que descansa la factibilidad de que el género humano pueda conquistar la Fraternidad Universal que dio nombre al Comunismo, y da nombre a los partidos comunistas como meta final de su ideología, que en la actualidad, en el caso del PCCh, se resume en la propuesta realizada al conjunto de la humanidad, de avanzar desde la diversidad de las ideologías, naciones y sistemas políticos hacia una Comunidad Universal de Destino Compartido.

13. Cambios en la Economía Mundo y en la teoría marxista

Desde el punto de vista marxista, ha existido una cierta confusión entre socialismo y comunismo, debido a las transformaciones experimentadas de la Economía Mundo desde la primera mitad del siglo XIX.

Engels (1820-1895) en los Principios del Comunismo (1847)  afirma que debido a las interconexiones económicas globales "la revolución comunista no será una revolución puramente nacional", sino mundial y tendría su origen en los países industrializados de la época, es decir, en Inglaterra, América (EEUU), Francia y Alemania, y desde los mismos se extendería al resto del mundo.

De manera diferente, Lenin (1870-1924) en "La consigna de los Estados Unidos de Europa" (1915), afirma  que el cambio global experimentado por los imperios europeos de renuncia al libre mercado mundial, como sucedía en 1847, y haber evolucionado a un modelo de desarrollo económico proteccionista por áreas geoeconómicas de influencia exclusiva, era la causa de la disputa entre ellos para aumentar su influencia respectiva, y había sido el origen de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), y en ese contexto era posible la revolución socialista en un solo país, que se desconexionaría de los diferentes imperios europeos. Una realidad geopolítica que en la primera mitad del siglo XX propició la revolución soviética de 1917, y derivó en dos cruentas guerras mundiales.

Sin embargo, ni Engels ni Lenin, vivieron la fase de la Economía Mundo de la descolonización que cobró fuerza al término de la Segunda Guerra Mundial y que ha configurado el mosaico de naciones del Tercer Mundo que concentran a la inmensa mayoría de la población y los desheredados de la Tierra.

Tras la desaparición de los imperios coloniales europeos, surgió un nuevo modelo de relaciones económicas entre el Centro del sistema económico mundial liderado por EEUU, y la Periferia de los países en desarrollo: El neocolonialismo, que se fundamenta en que los países en desarrollo deben ser exclusivamente suministradores de materias primas y mano de obra barata, mientras que los países desarrollados se mantienen como detentadores de la tecnología y la finanzas que les permite perpetuar un intercambio desigual del valor de las mercancías y, con ello, acaparar la acumulación de capital global.

Este modelo se sustenta en una alianza de los países desarrollados con diferentes oligarquías de los países en desarrollo que son conjuntamente con los países desarrollados los beneficiarios del modelo neocolonial.

Por otra parte, al término de la Segunda Mundial, en los países desarrollados, se alcanzó un consenso entre los partidos socialdemócratas y las burguesías nacionales para la instauración del Estado de Bienestar, y aunque desde el punto de vista burgués esa concesión se realizó como freno al auge de los partidos comunistas, para la clase trabajadora supuso una mejora sustancial de sus condiciones materiales de existencia que ha llevado a conformar sociedades altamente consumistas que concentran la mayor parte de la demanda efectiva global, y son beneficiarias indirectas del modelo neocolonial mundial.

En el propio concepto marxista, las condiciones materiales de existencia son en última instancia las que determinan la conciencia de los seres humanos y las clases sociales, y los cambios efectuados en la clase obrera de los países desarrollados la relegaron como sujeto transformador global, y los partidos comunistas europeos que habían representado en la primera mitad del siglo XX a las clases trabajadoras entraron en un proceso de declive o extinción.

De la mano de estos cambios, la intelectualidad occidental de izquierdas que había deslumbrado durante un siglo (1845-1945) en la convicción de ser el Centro de la revolución mundial, comenzó a integrarse en el estatus del nuevo modelo necolonial, alimentando en su vanidad desde poderosas corporaciones mediáticas un discurso ideológico neocolonial de supremacía política occidental para regir los destinos del mundo.

Un discurso que en el fondo es la continuidad del discurso colonial de la exportación de la civilización occidental a los pueblos atrasados del mundo, pero adaptado a los nuevos tiempos, y que en su conjunto conforma con otro rostro la ideología de la dominación mundial desde el centro del sistema económico mundial (G-7), siendo utilizada por las oligarquías financieras de los países desarrollados para justificar sus intromisiones en las naciones en desarrollo, tutelarlas política y económicamente y castigarlas mediante sanciones económicas o intervenciones militares cuando no se someten a su tutela.

Quien si vivió desde el marxismo de muy primera mano la fuerza de la desconolización y las transformaciones socioeconómicas en el Primer Mundo de los países desarrollados fueron los comunistas Chinos con Mao Zedong y Deng Xiaoping como líderes. En esta nueva realidad global, desde el marxismo, surgió una nueva interpretación de los cambios históricos: el sujeto principal transformador mundial, ya no estaba en el Centro del sistema económico mundial, ni en el modelo de la URSS de desconexión de la economía mundial, sino en los desheredados del Tercer Mundo y en la relación entre las naciones sustentada en los Cinco Principios de la Coexistencia Pacífica*.

Sin embargo, ninguna de las interpretaciones marxistas según los diferentes momentos históricos, han dejado de considerar que si bien el socialismo es factible por naciones (entendido como la propiedad de los principales medios de producción por el Estado puestos al servicio del pueblo), el comunismo o Fraternidad Universal, tendrá que ser Mundial, o no lo será, pues las relaciones entre todos los seres humanos se realizan a escala global.

14. El PCCh y el comunismo en las relaciones internacionales en el siglo XXI

En el siglo XXI, una vez:

1. Concluida la etapa de formación de las naciones.

2. Con la desaparición de la URSS que representaba el modelo de desconexión del sistema económico mundial.

3. La incorporación de China a la OMC en el año 2001.

La globalización económica se ha impuesto de manera definitiva, y las relaciones de producción globales son una realidad que condicionan como nunca las relaciones entre las naciones y entre todos los seres humanos.

En este nuevo escenario existen dos propuestas globales en el tipo de relaciones entre las naciones, por una parte la corriente más poderosa es la liderada por EEUU, los países desarrollados y las oligarquías de países en desarrollo tuteladas por EEUU, apegados a la ideología de la dominación mundial. Esta corriente fundamentada en la tradición occidental del darwinismo social, o ley del más fuerte:

1. Impiden el establecimiento de la confianza entre naciones.

2. Fortalecen las ideologías xenófobas y racistas,

3. Obligan a las naciones a armarse militarmente unas contra otras.

La otra corriente está liderada por China bajo la dirección del PCCh. El Comunismo que da nombre al partido, es un ideal fundacional que aspira a la Fraternidad Universal entre todos los seres humanos, y en la actualidad tiene su concreción en la propuesta del PCCh de alcanzar una comunidad mundial de destino compartido entre todas las naciones basada en los cinco principios de la Coexistencia Pacífica*.

En la medida que esta corriente gana peso en las relaciones internacionales:

1. Se avanza en el hermanamiento entre las naciones.

2. Aumenta la confianza que contribuye a crear condiciones para el desarme y la consolidación de la Paz mundial.

3. Aumenta el papel de la ONU como encuentro fraternal de las naciones para resolver los graves problemas a los que se enfrenta la humanidad, como el cambio climático, la pandemia de la Covid-19, y la desaparición de las armas nucleares.

En definitiva, la relegación del discurso de supremacía política occidental para regir los destinos del mundo y el avance de  las relaciones fundamentadas en los cinco principios de la Coexistencia Pacífica*, es lo que pueden permitir en la actualidad avanzar hacia el objetivo de la fraternidad universal entre las naciones y los seres humanos.

-----------

*La Coexistencia Pacífica se resume en cinco puntos: 1. el respeto a la soberanía e integridad territorial de cada país; 2. la no agresión; 3. la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados; 4. la igualdad en las relaciones, y 5. el beneficio mutuo.

Logotipo del centenarios del Partido Comunista de China (PCCh)


Marzo 2021

 20/03/2021

NOTICIA. El 19/03/2021, delegaciones de alto nivel de China y de la administración demócrata de EEUU tuvieron su primer encuentro  en Anchorage (Alaska, EEUU).

Comentario

Las relaciones internacionales de EEUU entre la arrogancia la mentira y la ficción

La parte china llegó a Anchorage, Alaska, para participar en el diálogo estratégico de alto nivel entre China y Estados Unidos a invitación de la parte estadounidense, y con la disposición de entablar conversaciones en virtud de los procedimientos y arreglos acordados por ambos lados con antelación.

Sin embargo, en sus observaciones de apertura, que realizó en primer lugar la parte estadounidense ésta rebasó el tiempo acordado y lanzó, de modo provocador, una feroz critica sobre cuestiones internas de China como la política de China en Hong Kong y Xinjian.

La parte china protestó expresando su decepción por la forma de tratar a los invitados, y la descarada intromisión en los asuntos que son competencia exclusiva del gobierno Chino.

Esta actitud arrogante de EEUU, ya había tenido un precedente el 17/03/2021 en una entrevista del periodista Stephanopoulos de la cadena ABC-News al presidente de EEUU Joe Biden, éste en respuesta a una de las preguntas afirmó que para él, el presidente de Rusia Vladimir Putin era un asesino.

La respuesta de Rusia no se hizo esperar, llamó a su embajador en EEUU a Moscú para tratar sobre las relaciones a seguir con EEUU. Por su parte, el presidente ruso manifestó que en su opinión la respuesta de Joe Biden fue una proyección de su propia personalidad hacia él, respuesta que en el refrán castellano se conoce como "piensa el ladrón que todos son de su condición", y propuso a Joe Biden, a una reunión en línea para continuar sus discusiones sobre las relaciones bilaterales.

----------

Sería ingenuo e incongruente pensar que ambas provocaciones estadounidenses no responden a una estrategia común de confrontación con Rusia y China, y la forma en la que se han realizado de presentar mediáticamente a ambas potencias como entes malvados revela el enfoque destinado a homogeneizar a su ciudadanía en el derecho de EEUU a injerir en los asuntos de otras naciones.

El discurso de EEUU sobre su autoarrogada supremacía para dictar a los demás lo que deben hacer se sustenta en la ignorancia de una parte de su población en los derechos de las naciones basados en la carta fundacional de la ONU, y en el carácter ideológico claramente supremacista de otra parte de su población.

Sobre ese sustrato, los poderes fácticos estadounidenses han elaborado un discurso de ser el paladín de los derechos humanos, cuando EEUU es la única potencia mundial que desde después de la Segunda Guerra Mundial tiene en su haber millones de victimas fruto de sus guerras de agresión fuera de sus fronteras, que le convierte en el campeón mundial de violación de los derechos humanos a escala planetaria. Sin embargo, para la ciudadanía occidental ese es un dato irrelevante en la violación de los derechos humanos, lo que denota el grado de irracionalidad ideológica alcanzado.

EEUU es también el campeón mundial en la injerencia en los asuntos de otras naciones, autoarrogandose el derecho a escala mundial para determinar que gobiernos son o no democráticos y aplicar políticas hostiles en consecuencia. Sin embargo, no tiene reparo en inventar falsas historias de injerencia de otras naciones en su territorio para acusarlas de violar su soberanía.

La mentira ha pasado a formar parte del discurso estadounidense para justificar sus intromisiones y atrocidades fuera de sus fronteras. La mentira de las armas de destrucción masiva que supuestamente existían en Irak a principios de este siglo, no es un caso aislado, sino que es un recurso sistemático para denostar a sus adversarios, como ha sido recientemente contra Rusia el caso Navalny y la acusación de injerencia en las elecciones de EEUU, y en el caso de China,  con la acusación de la existencia de campos de trabajo forzado en Xinjian o la vulneración de la autonomía de Hong Kong.

En este escenario de ficción la pose mediática para aparecer ante su ciudadanía como portador de valores nobles, es otro recurso fundamental de su estrategia de dominación global, para ello cuenta con el mayor aparato de propaganda mundial formado por las corporaciones mediáticas occidentales, coordinadas todas en las cuestiones de política internacional en el marco de la OTAN, las cuales, cuando se trata de denostar a las naciones que no se someten al dictado estadounidense, ante una consigna dada por EEUU son capaces en un solo día de hacer coincidir los titulares de los miles de medios de comunicación occidentales

La perversión que nace de la ideología de la dominación imperial de los poderes fácticos estadounidenses ha convertido a EEUU en una nación imposible para la convivencia internacional. Sin embargo, ante la emergencia internacional de otras potencias principalmente de Rusia y China, la capacidad de agresión política económica y militar estadounidense se desvanece, y su autoarrogado excepcionalismo se ha convertido en una desagradable y vacua retórica, avalada solamente por las naciones satélites de EEUU en la OTAN.

EEUU es ya incapaz de emprender acciones prácticas contra Rusia o China en la magnitud necesaria para erosionar a esas dos potencias, en las que sus gobernantes e instituciones cuentan con un gran respaldo popular. En el caso de Rusia, en el año 2014, EEUU lo intento con el apoyo al golpe de Estado en Ucrania pero que en contra de sus previsiones derivó en una guerra civil de secesión, en la que las repúblicas del Dombas se negaron a reconocer la autoridad política de Kiev, y Crimea mediante un referéndum popular decidió separarse de Ucrania, y posteriormente en otro referéndum la población de Crimea por abrumadora mayoría optó por reincorporarse a su patria secular: Rusia.

En el caso de China la campaña más agresiva de EEUU contra esta nación se realizó bajo la anterior administración republicana con Donald Trump como presidente, con la imposición de numerosos aranceles a las exportaciones chinas a EEUU y vetos a determinadas exportaciones de EEUU a China, siendo el de mayor impacto el que prohibió a los fabricantes de chips estadounidenses su venta a China. Sin embargo, China en medio de la pandemia de la Covid-19 ha sido capaz de ir sorteando la guerra económica de EEUU, siendo el único país del G20 que terminó el año 2020 con crecimiento económico, y tal vez, la lección más importante que China ha extraído de esa experiencia ha sido su voluntad de conseguir la autonomía tecnológica para los sectores clave de su economía, concretada en el XIV plan quinquenal (2021-2025).

Tanto Rusia como China, no son potencias que pretendan someter a ninguna otra nación, por el contrario, las reiteradas declaraciones de los máximos mandatarios políticos se basan en su intención de establecer relaciones en pie de igualdad con todas las naciones del mundo fundamentadas en el respeto mutuo y el beneficio recíproco. Por otra parte, estas dos naciones tienen un futuro brillante en las relaciones entre ambas potencias y en las potencialidades de desarrollo en la etapa pos-covid-19.

El espacio euroasiático ha venido fraguándose como el de mayor desarrollo del mundo y sus expectativas crecerán, en el caso de China con la implementación del Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP), formado por los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), más Australia, China, Japón, Corea del Sur y Nueva Zelanda, y con la conexión comercial con la UE que ha permitido a China convertirse en su principal socio comercial desbancando a EEUU. En el caso de Rusia, por su capacidad de sobreponerse ante la adversidad, y también, porque debido al deshielo del ártico y disponer de la flota de rompehielos más importante del mundo, puede hacer transitable la ruta marítima del Norte durante todo el año para buques de gran tonelaje, lo que le otorgará una importancia crucial en el tráfico marítimo mundial.

En una economía globalizada, EEUU no puede cambiar la secuencia económica de que el beneficio empresarial se sitúe donde hay crecimiento económico, y por ello, las empresas tenderán a invertir donde está la demanda efectiva para sus productos, y en los próximos años el crecimiento económico mundial se va a concentrar principalmente en la región euroasiática y del Pacífico.

La economía Mundo en su formación está entrando en una nueva fase, y EEUU no puede frenar el desarrollo económico fuera de sus fronteras, por otra parte, la enorme maquinaria militar de la que dispone EEUU también está quedando históricamente obsoleta pues las posibilidades de usarlas con éxito contra sus adversarios ya no existen, por la respuesta a la que se enfrenta.

Las dos guerras mundiales se produjeron en un momento histórico en el que el espacio económico mundial se basaba en el reparto mundial colonial entre potencias en áreas exclusivas de influencia, y la guerra era un recurso de las diferentes potencias en su disputa por controlar las mismas, pero tras la Segunda Guerra Mundial la descolonización y la globalización económica acabaron con ese modelo y, en la actualidad, nadie tiene nada que ganar en un guerra global.

EEUU, sin poder evitar que el rumbo económico global se desplace al espacio euroasiático y del Pacífico, y sin el recurso de desatar una gran guerra solamente le queda y le quedará durante un tiempo en sus políticas de acoso a las naciones que no se rinden a su tutela, la ventaja que le otorga el control internacional de las instituciones financieras y de su moneda como divisa principal en las transacciones comerciales, y por ello, la política de sanciones financieras y administrativas es su única opción, pero ello no va a cambiar la voluntad de las naciones que aspiran a ser libres de tutelas odiosas.

Su declive como potencia imperial la intenta tapar ante su ciudadanía recurriendo en las  relaciones internacionales a los grandes gestos basados en la arrogancia, la mentira y la ficción. Su arrogancia le ha llevado a congelar cualquier tipo de negociación con Corea del Norte. Su soberbia le va impedir volver al Acuerdo Nuclear con Irán del 2015, y su locura le puede llevar a congelar las relaciones con Rusia y China, pero esta pose mediática no va a cambiar que en la etapa pos-covid-19 se abra camino un mundo multipolar con el empuje principalmente de China y Rusia al que se sumaran nuevas naciones con el probable retorno al gobierno  en esta década en Latinoamérica de las formaciones políticas democráticas populares.